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Romería de Dios Padre en Villanueva de la Sierra

La Sierra de Dios Padre

DIOS PADRE: Sierra en la provincia de Cáceres, partido judicial de Granadilla, término de Villanueva de la Sierra: SITUACIÓN: al frente y al Sur de la primera cordillera de Hurdes, aunque separada de ella por los anchos valles en que se hallan los pueblos de Palomero y Marchagáz: es de mucha elevación, se halla cubierta de residuos de elaboraciones mineras y brota en ella una fuente llamada de la Mora de agua potable, abundante en verano, y casi exhausta ó totalmente seca en invierno: su suelo es pedregoso y estéril: toma aquel nombre por una ermita de igual advocación que hubo en su cúspide y de la que aun existen algunos escombros.[1]

El agua de la Sierra de Dios Padre

Pero se notan que son los días más largos siempre, y cuando no llueva -corta ti Marcial el Bronqueñu, viejo tratante de ganado, cuyo padre era de la aldea de El Bronco-. Y ya sabéis que en el mes de enero es cuando más se embaraña la Sierra de Dios Padre. Muchas veces hemos oído decir que “Cuando la Sierra de Dios Padre, tiene copa, Santibáñez queda jechitu una sopa”. Pero caiga el agua que quiera este mes, que no hace daño ninguno, pues “Si llueve en enero, buen centeno y buen baleo”. Por otra parte, buena es el agua para los molineros, ya que ésta les da de comer. Si no corre la rueda del molino en este mes, no se puede fanfarronear aquello de “Por San Antón, gallinita pon; la del molinero, que no la del labrador”. Que jarrei el agua que quiera en estos días, pues así pueden jolgal algo los campesinos. “Día de agua, taberna o fragua”, dice el refrán. O si no, a meterse en el corral y a preparar los achipiérrih de la labranza”.[2]

Mi maestro y amigo Ángel afirma que “Haciendo historia esta sierra de Dios Padre, se llamó Sierra de la Cruz. Aquí, en su cúspide, en tiempos de la Reconquista, se construyó una ermita a favor de Dios Padre, que ambos pueblos rendían veneración en devotas romerías. Una vez en cada año, el Lunes de Cruces, ambos pueblos acudían a la cita”.[3]

Hay un romance que nos habla precisamente de ello en Narraciones extremeñas:

San Pedro de Alcántara

En San Benito de Alcántara,

Templo de los Caballeros,

Una boda se celebra

De gente noble del pueblo.

Mari Villela Sanabria,

Que es de hermosura portento,

Al buen Alonso Barrantes

Las llaves dá de su pecho.

Enlutadas vestiduras

Lucen ambos, que por cierto

Enviudaron en un día,

No hará diez meses completos[4]

«De lo demás de su regla

«No hay, buen hidalgo, palabras

«Para encarecer lo duro:

»¡Si él hizo las Ordenanzas!

«A ejemplo de la Arrabida

«Ha fundado aquí otras casas;

«Que ni la vejez le rinde,

»Ni los trabajos le cansan.

«—Tampoco en Extremadura

«Huelga una sola jornada.—

«Entre Salamanca y Cáceres

«Hay una sierra muy alta,

«Que á Portugal y Castilla

«Sirve á la vez de atalaya.

»Su pico más elevado,

«Que hasta las nubes se alza,

«Aun de la morisma impía

«El recuerdo conservaba;

»Que jamás hollarlo pudo

“Ninguna planta cristiana,

«Hasta una tarde de invierno,

«Que descalzo, casi á gatas,

«Cargada una cruz á cuestas,

«Subió Fray Pedro de Alcántara,

«Y al dulce nombre de Dios,

«Allí la dejó clavada.

«—Decid, ¿dónde está esa sierra,

(El rey portugués exclama);

«Que ir quiero yo en romería

»A adorar esa cruz santa?

»— Esa sierra está muy lejos:

«Se llama sierra de Gata;

«Y allí un pueblo se ha fundado,

«Que es Santa Cruz de Paniagua.

—Fray Pedro, tengo de ir

En vuestra santa compaña…

(Repuso el Rey, revolviéndose

A donde Fray Pedro estaba).

«… Pero… ¿dónde está Fray Pedro?

»¿Ha salido de la cámara?

«—¿Hermano?» (gritó Barrantes).—

Y el Rey.—«Búsquenle mis guardias,»

Y se alborotó el palacio,

Sin que nadie le encontrara;

Pero se supo á la tarde

Que en Santo Domingo estaba,

Confesando humildemente

A Fray Luis de Granada

Pecados de vanidad,

que… oyó… su propia alabanza.[5]

 

Visita términos 1752. Límites de Villanueva

Peña del diablo, Peña Zahonera (Peña Zajonera en el Mapa topográfico Nacional, Villanueva de la Sierra. Instituto Geográfico Nacional) , Ermita de Dios Padre, Peña Grande donde se suele comer en el día de la Asunción (Una tradición que se perdió con el paso del tiempo y de la que personalmente solo por este documento tengo noticias, pues no dice en Dios Padre…), Fuente Hondonera, Pedroso, la Fuente de Valjondo, (Valhondo, en el Mapa topográfico Nacional, Villanueva de la Sierra. Instituto Geográfico Nacional).

“En la Villa de Villanueva de la Sierra, en doce días del mes de diciembre de 1752. Los señores Ignacio del Castillo, y Francisco Rodríguez alcaldes ordinarips de esta villa,   Pedro Manzano y Juan Miguel sus regidores y Juan Román procurador general de esta villa. Por ante mi el escribano pasaron a visitar los términos de esta villa acompañados de Alonso Izquierdo Rubio, Alonso Román, fieles nombrados por sus mercedes para dicho efecto, comenzando desde la Peña del diablo en derechura a la Peña Zahonera a dar a la Peña del Orago a donde por…….        de la Peña, se reconoció el mojón que divide esta Jurisdicción y la del Pozuelo, se fue la mojonera adelante renovando y visitando los mojones que están en el justo medio hasta llegar a la Ermita de Dios Padre y estando detrás de la cornisa mirando como hacia el lugar de Aceituna, sé visitó el mojón que divide esta jurisdicción y la de Santa Cruz y de allí se fue a la Peña Grande donde se suele comer en el día de la Asunción y ….otro mojón y de allí se fue en derechura a la majonera por delante por el astillero a dar a la fuente Hondonera que está cerca del camino y porcima de la fuente está un mojón que divide las dichas dos jurisdicciones, donde por ser tarde finalizaron dicha visita de proseguirla en el día siguiente. Firmo de sus mercedes. El que sabe; doy fé

Castillo         Ante mi

                           Eusebio Cortés Durán”

8.-VISITA TÉRMINOS

 La Ermita de Dios Padre y la romería

Según la denominación oficial y más programada, el nombre de ermita procede de la palabra “eremus”, desierto, sitio apartado, dedicado exclusivamente a la oración y puesto al cuidado de un ermitaño, que o bien, en solitario, o en familia, tenía la única misión de cuidar esta peculiar y popular construcción.

En la actualidad no es frecuente la construcción de nuevas ermitas, pues los tiempos no son idóneos para ello, tal y como ocurría principalmente en los siglos XIV, XV y XVI. Algo realmente curioso si tenemos presente que en aquellos lejanos tiempos había menos población que ahora y sin embargo, eran más abundantes las ermitas.

San Padro de Alcántara

4 de octubre de 1554  Se celebró Capítulo general en San Francisco de los Majaretes. Quedó en él sin oficio. Se le dio autorización a Pedro para hacer vida eremítica en Santa Cruz de Paniagua o de las Cebollas y en el Palancar. En Santa Cruz de Paniagua estuvo, haciendo vida de eremita, Fray Pedro de Alcántara dos años (1555-56) El año 1557 marcha al eremitorio del Palancar.

¿Podría haber construido San Pedro de Alcántara la ermita de Dios Padre?

Como tantas veces hiciera en otros montes[6] , también aquí construyó una pesada cruz de madera y con ella a cuestas emprendió la subida a la cima de la Sierra de Dios Padre o Sierra de Santa Cruz. Pero esta vez en la ascensión le fallaron las fuerzas y cayó al suelo junto a una roca. El desconsuelo se hizo patente y de sus ojos cayeron unas lágrimas sobre la dura peña, surgiendo al instante un manantial al que llamaron Fuente de la Anea[7] (36).

A las aguas de esta fuente se le atribuyeron por los pueblos de los contornos unos poderes medicinales, especialmente relacionados con los problemas del aparato locomotor, la anemia y la infertilidad. Conocido es que hasta este lugar acudían mujeres deseosas de descendencia para beber las aguas, al tiempo de dirigir a San Pedro la correspondiente plegaria”.


También el conjunto de una Fuente Milagrosa y un estanque, aquí llamado Estanque de San Pedro, están unidos a la vida del fraile franciscano cuando fijó su residencia en Santa Cruz de Paniagua. Las frías aguas de la cisterna solían acoger durante varias horas su escuálido cuerpo. Y otro tanto haría Fray Pedro con posterioridad en el convento de la Viciosa, a tenor de lo que notifican varios de los informantes del siglo XVII, cual es el caso del trujillano Jerónimo de Loaísa: 

”en un estanque que está en la huerta, en el rigor del hielo y fuerça del invierno, se entrava en el agua unas veces hasta la cintura y otras hasta los hombros castigando con esta aspereza su cuerpo, y que este testigo a visto muchas veces al d(ic)ho estanque” [8].

No hace muchos años un visitante decía que “hay que tener en cuenta que existen dos ermitas dedicadas de Dios Padre casi en el mismo sitio: una es ésta, a tiro de piedra de la plaza de Santa Cruz de Paniagua, y otra es la situada en la cumbre de la Sierra de Dios Padre. El motivo creo que es la falta de acuerdo entre los vecinos del pueblo y los de Villanueva de la Sierra, villa situada en el otro lado de la sierra; compartían durante siglos la ermita cumbreña hasta que se arruinó y, al encargarse recíprocamente la obligación de reconstrucción, los santacruceños optaron por rehabilitar una ermita inmediata, abandonada, para alojar una imagen nueva a la que dirigir sus romerías, renunciando a subir a lo alto de la sierra”.[9]

El tiempo y los hombres años más tarde contemplaron unas piedras de lo que un día fue la Ermita de Dios Padre y la romería de dos pueblos hermanados.

Reconstrucción de la Ermita de Dios Padre

1979: Reconstrucción de la ermita de Dios Padre por iniciativa del párroco Don Ángel Martín, que ya venía hablando y soñando con esta idea con el que esto escribe desde el año 1973 cuando muchas mañanas en verano subíamos a Dios Padre y contemplamos el vello paisaje y hablábamos de lo que podría traer de unión instaurar la romería en torno a la ermita.

La romería a la Ermita de Dios Padre.

La palabra romería viene de romero , los peregrinos hacia Roma . Es una fiesta católica que consiste en un viaje o peregrinación (en carros engalanados, carrozas, a caballo o a pie) que se dirige al santuario o ermita de una Virgen o un santo patrón del lugar, situada normalmente en un paraje campestre o de montaña. A veces no es necesario que sea todo un viaje, sino que la fiesta dure todo un día, una mañana o una tarde.

Se sabe que en el pasado llegó a haber cinco ermitas en los alrededores de Villanueva: de los Mártires (en el camino de Santa Cruz), del Cristo (en el cruce de la carretera de Hervás con el camino de Torrecilla y el de Hernán-Pérez), de la Cruz (en el cruce de la carretera de Pozuelo con el camino se Santibáñez, donde hubo un albergue de caminantes), de San Juan (en la plaza del pueblo) y de Dios Padre (en lo alto de la sierra).

En la cumbre, aparte de la torre de vigilancia y del vértice geodésico, hay una pequeña ermita en honor a Dios Padre, donde todos los años suben los vecinos de Villanueva de la Sierra a celebrar la romería. Todavía suben algunos de Santa Cruz de Paniagua, que al parecer fueron quienes comenzaron la tradición.

 EL REMATE FESTIVO PASCUAL

El Diccionario virtual cervantes, hablando de las romerías de Extremadura narra:

Muchas de las romerías referidas en las páginas precedentes tuvieron “su día” en el segundo Lunes de Pascua. Todavía quedan algunas que permanecen fieles a su antigua fecha. Tal es el caso de CUACOS DE YUSTE, que festeja este Lunes de Piedra con una gira hasta la ermita de la Virgen de la Soledad, o de PERALES DEL PUERTO, que tiene por meta la de la Virgen de la Peña, o de CEREZO, que rinde sus honores a la Virgen del Teso. SANTA CRUZ DE PANIAGUA lleva a buen término la romería de Dios Padre Bendito o romería de la Santa Cruz en una ermita serrana que fue residencia de San Pedro de Alcántara. Hasta este punto de la Sierra de Dios Padre acuden igualmente a degustar el bollo y el hornazo, los romeros de VILLANUEVA DE LA SIERRA, que ya lo festejaron con una larga procesión en el pueblo. En ella se baila la bandera y, llegándose a las afueras del núcleo, se procede a la bendición de los campos. Por esta misma zona VILLA DEL CAMPO hace gala de tener una de las más animadas romerías de la comarca, la que se desarrolla en la ermita de la Virgen de la Gracia, que se localiza en una extensa pradera propicia para el solaz y el divertimiento. En POZUELO DE ZARZON su patrona la Virgen de la Encina, sobre las diez de la mañana, es trasladada desde la iglesia a la cercana ermita puesta bajo su advocación. Los altos en el trayecto son continuos, aprovechándose para ondear la bandera ante la imagen de Nuestra Señora. La entrada en el santuario también aquí se ritualiza mediante la subasta de los banzos. En el transcurso de la misa se procede a la ofrenda del ramo, arbusto galano del que cuelgan roscas y cintas. Unas mozas vestidas con el traje típico, con acompañamiento de los sones del tamborilero, cantan el “ramo”, una composición romana en la que se enumeran los motivos por los que el mayordomo se ha brindado a servir a la Virgen de la Encina. Al finalizar los actos religiosos se regresa al pueblo, donde comienza ahora el recorrido por las bodegas, tal y como dicta la costumbre”.[10]

 Loa a LA ROMERÍA[11]

Dati priesa mujel, qu´es ya mu tardi

y prestu va a sel hora,

que siempri andamus tan tardíus

comu las cabras cojas.

Abri el arca te digu y no te jagas

más la remolona,

qu´es la Romería, Dios Padri Benditu,

día de los grandris y fiesta mu gorda,

y yo mayordomu

y tú mayordoma,

a la Ermita tenemus que dil

lo mismitu qu´el día de la boa.

Anda y no rechistis,

que naidi mos oiga.

Sácame el remú de tirus largus

sin que le falti cosa;

la faja colorá, los mis bombachus,

el calañés de bolras,

aquel chalecu de plaqué de oru

con el pañuelu blancu d´amapolas

y los zapatus bajus

que no quieru botas.

Y no me mientis más de pantalonis

de chaquetas, jerselis ni de gorras,

que pa paecel com´un titarateru

tan solu me faltaba la tambora.

¡Mía que vestimenta

quieris que me ponga!

Déjame d´esus trajis caguetosus

que no valin ni siquía pa estopa,

déjame d´aleluyas y cantaris

déjame de modas.

Que pa antruejus con los carnavalis

tenemus de sobra.

Y  tú, ya lo sabis,

ajuera esa ropa.

Tira los enjalmus de esus vestuarius

qu´están jechus de tela de cebolla

y avienta esi velu que no quieru velti

pintandu la mona.

Que´esus trasmallus se jidun pa pecis

y no pa personas.

Ya te lo he dichu;

¡que no quieru modas!

Hoy tienis que dil

igual que de novia.

La cobija grandi de los abalorius

el jugón de blonda,

el pañuelu e ramu, la saya amarilla

y el mandil de rosas

pa que asina vayas tan repompollúa

que´encelás te mirin las mozas jamponas.

Vamus, dati priesa,

no gastis pachorra

ni jagas rejenis

ni reparus pongas,

qu´es la romería, Dios Padre Benditu

día de los grandis y fiesta mu gorda

y yo mayordomu

y tú mayordoma

a la Ermita tenemus que dil

lo mesmitu qu´el día de la boa.

No sé cómu tienis

tanta calma ahora,

supiendu qu´el cura no se duermi en paja

y que prestu va a salil la ronda.

Vamus, anda lista,

no me seas tan boba.

¿No te lo digu? Ya tocan a misa

ya suena el esquilón con su candonga

y prestu a vuelu jasta la campanas

voltearán por el airi comu locas.

Menus mal de que en un periqueti

jagu yo las cosas.

Lavalmi, peinalmi,

plantalmi la ropa, y si s´empareja,

arrimal la olla,

pa agilal asina libri de ciudáus

y dil a la ronda;

que asín otras vecis siempri lo jacían

los mayordomus y las mayordomas,

antinus de misa

por las callis toas.

Hoy ya no es asina,

hoy es de otra forma.

Y por esu me vieni a las mientis

y acordándumi estoy María Rosa,

d´aquellus tiempinus

y d´aquellas cosas.

Cuandu yo era mozu,

cuandu tú eras moza.

¿T´acuerdas d´aquellu?

¡No seas melindrosa!

¿Cuántus añus jadi? Tira po lo largu,

no te quedis corta.

Cuarenta lo menus

jidu por ahora.

Era yo com´un tallu d´hojaranzu

tú com´un tallu d´albejaca mora,

y en mi jaca blanca,

y en mi jaca torda,

goliendu a clavelis

y goliendu a rosas,

dambus subiamus pa la Romería

lo mesmu que reyis en una carroza.

¡Qué tiempus aquellus!

¡Ya no güelvin, Rosa!

Dispués vinun otrus,

vinun otras cosas,

de pallá de lejus como to lo malu,

peoris que la quina la mejol de toas

que a estaju barrierun,

comu con escoba,

tuitu lo güenu que había en España

porque asín lo truju altoncis la moda.

Bien pintiparáu la pusun el nombri

ni pegáu con cola

que aquello sí que jué

República y gorda.

La llamaban de trabajaoris libris,

peru na más que jué con la gola

de embaucal pa ponel de mampara

a la genti de verdá trabajaora.

Que esi nombri mejol le pegaba

dichu po la cola,

libri de trabajaoris, comu al cabu

resultó la cosa.

Que lo primeritu que jidun aquellus

que la trujun pa llenal la andorga,

jué tiralsi cuasi de roblazu

tos a la bartola,

a la verdolaga, que era lo mesmitu

que echalsi a la poca.

La custión era regolvel el charcu

y atestal la alforja

¡y qué bien lo jidun aquellus juitas

de indinas ideas y de malas obras!

Lo mesmu que butris,

igual que langosta, talmenti cual lobus,

comu la carcoma,

tuitu lo juerun ellus estrozandu

comu golpi de riu que se desborda…

los viejus recuerdus,

las querencias jondas,

to lo que el tiempu miró comu sagrau

pol sel cosa de Dios o de la Historia,

na de tuitu aquellu respetarun,

to jué po la borda…

Amoris, creencias,

reliquias, memorias…

roangandu y tumbandu por el rio pabaju

se mos juerun toas.

Jasta aquella ermita de nuestrus querelis

La de nuestras penas, la de nuestras glorias,

Aquella, la que tenía lirius moráus

que golían a rosas,

jasta aquella el turbión se la llevó

pa nuestra deshonra.

¡Qué dolol, qué pena

daba vela, Rosa!

Hoy jué, jadi un añu

mesmamenti ahora,

que subí allí arriba

pa jadel memoria

de aquellus tiempinus

y de aquellas cosas,

y al vela tan tristi

al vela tan sola,

tirá po los suelus

como fruta pocha,

un garrabuñu se me jidu adrentu

y me entró de arregañu una temblona,

que abate de cuaju jincu alli el poleu

si desfinchal no puedu po la boca.

Y echandu petiscus,

comu cabra loc,

comu zorra pol quemau rabu entre pierna

de vergüenza ajuyí, María Rosa,

de la ermita aquella de nuestrus querelis

qu´era la Ermita de nuestra deshonra

con llantu en los ojus,

con rabia en la boca,

de vela tan tristi,

de vela tan sola,

tirá po los suelus

comu fruta pocha.

Peru tuvi juerzas pa tiral palanti

porque Dios t´aprieta peru no t´ajoga,

y aunque dura era

de royel la soga,

jidi la promesa

de apechal con toas,

y antis de un añu

levantal aquellu con lo que sacara solu de limosna

y sel mayordomu pa jadel la fiesta

con toa la bambolla.

Y ¡me casu en sanis! si no la cumplía,

De lleval pegola,

Pa siempri relindal de Santa Cru

y trasponel de un brincu po la Trocha,

y dilmi a Villanueva, asín tan frescu,

comu una escarola.

Peru Dis lo jidu,

la cumplí de sobra,

que unus con trabajus y otrus con dineru

ca cual con su cosa,

lo mesmu los hombris comu las mujeris

mozus comu mozas,

jasta los muchachus

arrimarun el hombru a la obra

y tos me ayuarun

a cantal vitoria.

Que Dios se lo pagui a tuitu el pueblu

que arrancó la espina de nuestra deshonra

que hoy la Ermita de nuestrus querelis

güeli ya a otra cosa,

güeli a Romería

comu en nuestra época

que otra vez hay lirius

en el valli, Rosa;

que ya la tenemus al sol reluciendu

comu el oru mesmu, igual que una onza.

Miala, tan blanca entre los olivus

paeci una paloma.

Peru ¡cuya está, qué estará pensandu!

¡Jui que cachu e tonta!

¡Jui que ñoña eris!

¡Enseguía te embobas!

¡T´as embaiu con la la chacharela!

¡Miá que ya es la hora!

¡Vamunos María!

¡Vamus María Rosa!

Trai pacá el ramu y trai los cohetis

que están en la alcoba,

que ya desconfíu

que vieni la ronda

que esmecha po la calli abaju

con el tamboril toca que te toca

y con la flauta

sopla que te sopla.

Peru, no; calla, espera, que esi toqui

es de la tambora

y esa es la trompeta de la cachiporra

que se poni comu una cachimba

en metá e la boca

mentira paeci que puea

tocal comu toca,

enretortiná

y atestá de combas.

Esu por juerza tienei que tenel

alguna indrómina.

¿No te lo diji? Miala pandi vieni,

miala pandi asoma,

comu una lichona garumba gruñendu

po las callis toas

con un rebulliciu comu cuandu sali

la vaca lironda.

¡Vaya un achiperri! ¡Vaya unos inventus

que sacan ahora!

Estoy pol dicilti que mejol que ella

gruñi sin enseñus la nuestra rabona.

Peru, ¡casu en sanis! que ya desconfiu

que estu es comu mofla,

comu una bulreta

jidiendu chacota.

Pos verás comu salgu ahora mesmu

a dicil que se pari esa ronda;

que no aguantu chanzas

que no quieru gromas.

Que se metan esus estrumentus

por el muesmu revés de la boca,

o en el intri faratu la fiesta

si Marcial no toca.

tamboril y flauta

comu en nuestra época.

Lo demas es to

puchas a deshoras.

¡Juera esus cacharrus!

¡Que no quieru modas!

Es la Romería, Dios Padri Benditu,

dia de los grandis y fiesta mu gorda,

y yo mayordomu

y tu mayordoma

a la Ermita tenemus que dil

lo mesmitu que el dia de la boa.

Madrid, 16 de abril de 2017
Severiano de Cáceres Anaya

[1] El Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, editado por Pascual Madoz en 16 gruesos volúmenes (Madrid, 1845-1850), DESCRIPCIÓN DE LA SIERRA DE DIOS PADRE,(Tomo VII -Pág. 389).

[2] LA SOLANA (Apuntes para un calendario agropecuario y etnográfico de la Alta Extremadura)

BARROSO GUTIERREZ, Félix .Publicado en el año 1986 en la Revista de Folklore número 64.

 [3] ÁNGEL PAULE Rubio, “piedra de altar visigoda en Santa Cruz de Panieagua (Cáceres), 1 Octubre 2000 en Coloquios históricos de Extremadura

[4] D. Vivente Barrantes, (Académico de la Historia, cronista de Extremadura), “Narraciones Extremeñas” (La Serrana de la Vera y San Pedro de Alcnántara). Propiedad del autor. Madrid, Imprenta de J. Peña, 1873. Pág. 100.

[5] Ibídem. Págs. 154-157.

[6] El P. Jerónimo de Sotomayor, declara en el convento de Garrovillas y asegura que en el camino de Badajoz a Ciudad Rodrigo vio la cruz puesta en Sierra de Gata por Fray Pedro “en un sitio della tan ynacessible que sino era a orco o otros animales, parecía ymposible la subida, y admirado este testigo de ver allí algunas cruces, por la gran dificultad que vio en la subida de aquel sitio donde estavan, espantado dixo, vágame Dios que hombre pudo subir allí a poner aquellas cruces?, a lo que rrespondió la gente de aquel lugar con quien hablava que el padre fr. Pedro de Alcántara de rrodillas avía subido con aquellas cruces y las avía puesto en aquellas partes donde este testigo las vía y que no solamente avía puesto aquellas cruces, pero otras muchas que estavan en algunas sierras de por aquella tierra”. Proceso de Plasencia, 1615, f. 38 v. Cit. BARRADO MANZANO, Arcángel: San Pedro de Alcántara, 133–134, nota 37.

 [7] SIMÓN ARIAS–CAMISÓN, Mario: Historia lírica y amorosa de Santa Cruz de Paniagua y de su culto y santuarios de Dios Padre, Gráficas Sandoval, Plasencia, 1990, p. 72. SENDÍN BLÁZQUEZ, José: La Región Serrana, Caja Salamanca y Soria, Colección Temas Locales, Plasencia, 1994, p. 327.

[8] Proceso de Plasencia, 1615, f. 92. Cit. BARRADO MANZANO, Arcángel: San Pedro de Alcántara, 126–127, nota 12.

 [9] Marciano Breña Galán en su Blog “De España hasta los cantares (11 enero de 2007).

 [10] http://www.cervantesvirtual.com/

[11] Mario Simón Arias-Camisón, Poesía escrita en el dialecto de Santa Cruz de Paniagua, publicada en una revista conmemorativa de la Romería de Dios Padre, de Santa Cruz de Paniagua el 21 de abril de 1952. Imprenta “La Victoria”, Plasencia.

 

Acompañando a los campesinos de Licupís

Nuevamente acompaño al equipo de Radio Santa Mónica y Haren Alde en su visita por las montañas chotunas de Licupís. El corazón y la pluma de director de Radio Santa Mónica Nicolás Vigo es también hoy mis sentimientos. El escribe así:

La lluvia que aterrorizó a Los Porongos

Suerte que el derrumbe se fue para la derecha y para la izquierda. Si venía de frente, nos cargaba dice festejando a la buena suerte, Nelson, un poblador de Los Porongos, un diminuto caserío de no más de 8 familias de uno de distritos menos poblados de Chota, San Juan de Licupis, en Cajamarca, Perú.

Foto 1.pngLos Porongos pertenece al distrito de San Juan de Licupís, en Cajamarca. Perú

El fenómeno climático denominado Niño costero ya se había hecho notar en el Perú, la furia contenida que traía este Niño había destruido numerosos pueblos del nor te del Perú. Sobre todo, se ensañó con el departamento de Arequipa, Piura y La Libertad. No obstante, Chiclayo y Cajamarca, también recibieron las húmedas rabietas de este ‘Niño de la costa’. Y también San Juan de Licupis, el distrito que está entre los más pobres y menos habitados de la provincia de Chota.

Las noches del 25 y 26 de marzo

Las noches del 25 y 26 de marzo se guardarán en la memoria de los campesinos de Los Porongos como noches de terror y de miedo. Los lugareños no imaginaron que esa lluvia perseverante, compañera frecuente y visitante esperada de todos los marzos, este año, les jugaría una mala pasada.

La señora Reina Carrasco lo resume en una frase: “Daba miedo, parecía que el agua se viene sobre nosotros. Estábamos asustados. No sabíamos qué hacer”. El pánico de las pocas familias que habitan este caserío es más creíble cuando uno mira las montañas escarpadas que resguardan el pueblo. Se trata de gigantes verdes cortados violentamente por agresivas quebradas que marcan su territorio con ímpetu.

Foto 2.pngDoña Reina y Don Cayetano vecinos de Los Porongos

 Para agravar la escena de terror, está la noche oscura. Ella se pone demasiado negra cuando llueve, truena y relampaguea. El cielo serrano, amigo de poetas y soñadores, se convierte en enemigo traidor y peligroso. Desde hace unos días, las lluvias se habían hecho cada vez más fuertes. Llevaban ese ritmo más de un mes. Por ello, los campesinos tienen razón cuando dicen que fueron las noches más terribles de sus vidas.

El caserío de Los porongos

Foto 3.png Una de las familias que habitan en Los Porongos

Cuando llegamos a Los Porongos unas casitas sencillas de adobe, techadas con calaminas viejas y oxidadas, nos indican que estamos en una zona más o menos poblada. Sin duda, este debe ser un pueblo. Sin embargo, este no es un pueblo como cualquier otro. Las casas que lo componen no pasan de 8. No tiene plaza ni escuela; tampoco tiene colegio ni iglesia. Pero sí que abundan los animales domésticos y las aves de corral. Los pavos y pollos caminan libres, como soberanos de esa tierra.

El camino nos lleva directamente sobre una quebrada. Ahora está seca. Solo presenta zanjas profundas, hondas y una variada recopilación de piedras (Las hay de todos los colores, formas y tamaños). Indudablemente, son las pruebas de la terrible noche que vivieron los lugareños.

Pasada la quebrada, y cerrando la curva natural de la calle, vemos un brioso burro atado a una casa. Ésta casa es igual a las otras: adobe, calaminas y algunas puertas de madera y otras de metal. Las puertas, como las calaminas, también están oxidadas. No obstante, el corredor de esta casa está bien protegido por una barrera de carrizos uniformemente atados, puestos para resguardar la intimidad de la familia. Llegados ante ella, vemos alrededor del burro atado, una pandilla de niños juguetones. Nada más vernos, suspenden sus juegos y activan su curiosidad al máximo. Son pequeños y fisgones. Tal vez ya se han acostumbrado a las visitas inesperadas de este tiempo. Gente, como nosotros, que vienen a sacar fotos y a bombardearles con preguntas y a llenarles de promesas.

¿Aquí es Los Porongos?

¡Buenas tardes! ¿Aquí es Los Porongos?, digo levantando la voz. Una señora de ojos vivos y ágiles nos dice: “Lléguste! ¡Lleguste!”, en señal de hospitalidad. Junto a ella hay otras cuatro mujeres jóvenes que se mezclan con los niños y un pequeño becerro amarrado al cerco. Una de ellas con un enorme peine rosado no deja de peinarse y nos dice: “Buenas tardes. Sí, aquí es Los Porongos. ¿Qué buscan?” Lejos de responderle, más bien, le preguntamos por los daños que han causado las lluvias, y, por el huayco.

De pronto sale del interior de la casa, una mujer más adulta, con un celular en la mano,  y nos señala hacia la quebrada. Parece que es la matriarca de esta familia. Mientras los niños nos miran risueños y las mujeres callan, aprovecho y saco algunas fotos al pueblo- Y a ellas mismas-. Pronto dejo de seguir disparando más instantáneas porque se terminaron las casas. El pueblo es realmente pequeño. Después, las mujeres y los niños nos confirman con locuacidad los datos que habíamos recogido antes. Y nos indican con la mano el sendero para llegar al huayco.

En tanto, dirigimos nuestros pasos hacia la zona del desastre, la mujer mayor se pone a hablar por teléfono, casi gritando. Les dejamos atrás. Seguimos el camino hacia arriba. La senda está desfigurada. Los cortes que ha sufrido son espantosos. Por lo visto las lluvias, realmente, se han ensañado con el pueblo.

Lo que el huayco se llevó

Miramos más arriba y vemos una casa pequeña, también de adobe y calamina. Pero esta, a diferencia de las otras casas, está solitaria, apartada. A su alrededor hay piedras y grietas enormes. Suponemos que esta casa, habría sido afectada por el huayco. Acertamos. A 30 metros de distancia, salen de una casa escoltada por pollos y pavos, un señor con pantalón marrón y camiseta granate. No es de ningún equipo, más bien en él, dice: “Molino Espiga de Oro. Licupis”. 

Foto 5. Don CayetanoDon Cayetano nos cuenta lo vivido las noches del 25 y 26

Es Don Cayetano Arcila, un campesino que ya tiene sus años, nos saluda amablemente, masticando un poco de comida que había guardado en la boca antes de salir. Suponemos que estaba tomando la cena, la comida de la tarde noche. Porque aquí se duerme temprano. Hay más personas en su casa. Ésta es más baja que las otras del pueblo. Y también la cerca está hecha con un poco de carrizo. Le saludamos y le decimos el porqué de nuestra visita.

Él nos describe con viva emoción lo ocurrido el 25 y 26. Para acompañar el relato, abre exageradamente sus ojos y estira elásticamente las arrugas de su rostro curtido. Finalmente, concluye su relato, diciendo: “Nunca hemos visto una lluvia así”.

Estas palabras del campesino de ojos claros son verdaderas. Siempre ha llovido en la zona y nunca han estado en apuros. Jamás se han quejado por las lluvias, más bien, ellas siempre han sido vistas como una bendición.

Cayetano relata lo que pasó. Nos cuenta que la pared de atrás del pequeño jardín provisional Luceritos de amor estaba destruida. “La avalancha de lodo, piedras, agua y palos la derribaron y se llevaron el escaso material didáctico con el que contaba la profesora para entretener a los 9 niños que asistían todos los días. Se lo ha llevado todo. Incluyendo el mobiliario. Lo ha dejado sin nada”, nos dice.

COLEGIOForado hecho por el huayco en el jardín provisional de los niños

Cuando el huayco bajó del cerro  ‘Panza negra’ se bifurcó en dos. Haciendo una Y invertida. Por el lado izquierdo, lo primero que arrasó fue la pampa en la que los pobladores jugaban futbol. Era su campo de futbol. Después siguió por la pendiente y se llevó el anhelado local definitivo, que estaba en construcción, el jardín PRONOEI Luceritos de amor.

Era un local de tres ambientes, que tanto querían tener los campesinos para que sus niños aprendan. Nelson Salazar Carrasco cuando pide a las autoridades la reconstrucción del jardín, dice: “Devuelvan esa alegría a nuestros niños. Ellos vivían tranquilos, jugando, divirtiéndose. Aprendían lo que su animadora les enseñaba. Ahora nuestros niños tienen lágrimas en sus ojos”. Sin embargo, cuando el huayco se lo llevó, aún no estaba terminado, porque como siempre, las autoridades, tardaron con los materiales para el techo.

CASA DESTRIIDAAsí quedó el jardín PRONOEI de Palo Blanco

Cuando el huayco bajó del cerro  ‘Panza negra’ se bifurcó en dos. Haciendo una Y invertida. Por el lado izquierdo, lo primero que arrasó fue la pampa en la que los pobladores jugaban futbol. Era su campo de futbol. Después siguió por la pendiente y se llevó el anhelado local definitivo, que estaba en construcción, el jardín PRONOEI Luceritos de amor.

Era un local de tres ambientes, que tanto querían tener los campesinos para que sus niños aprendan. Nelson Salazar Carrasco cuando pide a las autoridades la reconstrucción del jardín, dice: “Devuelvan esa alegría a nuestros niños. Ellos vivían tranquilos, jugando, divirtiéndose. Aprendían lo que su animadora les enseñaba. Ahora nuestros niños tienen lágrimas en sus ojos”. Sin embargo, cuando el huayco se lo llevó, aún no estaba terminado, porque como siempre, las autoridades, tardaron con los materiales para el techo.

CAMPO ARRASADO.pngLa pampa que servía como campo de futbol ha quedado llena de los restos del huayco

Ella nos dice que por temor, los vecinos de Los Porongos durante esa noche de susto -y las otras noches siguientes- se juntaron para dormir en dos casas: “la lluvia bramaba y los truenos y relámpagos nos asustaban. Las lluvias eran de noche. Y parecía que venían para acá”, nos dice señalando su casa.

DOÑA REGINA.pngDoña Reina nos acoge con amabilidad y nos cuenta la historia

Mientras tanto los pavos que crían estos campesinos no paran de gritar. El pavo macho no deja de alardear y de vigilar a sus hembras. Acompañados por esta buena gente, decidimos llegar hasta los restos del huayco. Un enorme depósito de piedras, arbustos y troncos de árboles depositados en lo que algún día fue su campo de futbol, es todo lo que vemos.

Como resentidos por la maldad de la naturaleza con estos buenos campesinos, echamos un ojo a los centímetros de pared que quedaron del anhelado jardín para los niños. Aún están los cimientos y unos cuantos adobes. Encima de estos restos -y en un brazo del árbol que acompaña la construcción- podemos ver un nido de ‘chilala’ un pájaro famoso, que los paisanos de estas tierras hasta le han hecho un canción. Esta ave construye su nido de barro. Es una joya de la arquitectura animal. El nido yace libre, entero como ironizando con la obra de barro del hombre, destruido por la madre naturaleza. Ello nos hace pensar en la urgente reconstrucción de este jardín para que los niños de Los Porongos puedan sonreír otra vez.

CASA DESTRUIDAEl huayco se enrumbó hacia el jardín Luceritos de amor de los niños de Los Porongos

Chota, 12 de abril de 2017

Juan Nicolás Vigo Pineda

Villanueva del Obispo, Villanueva de Loaysa, Villanueva de la Sierra

A los artículos (https://seve126.wordpress.com) ya publicados sobre el tema, añado algunos documentos del Archivo de Indias.[1]

 .-RESUMEN:

Título de la unidad: “Juan de Villanueva”

Archivo: Archivo General de Indias

Signatura: CONTRATACION,5536,L.1,F.260(5)

 ÁREA DE IDENTIFICACIÓN

Código de Referencia:ES.41091.AGI/10.42.4.1//CONTRATACION,5536,L.1,F.260(5)

Titulo Nombre atribuido:Juan de Villanueva

Fecha Creación: 1513-7-21

Nivel de Descripción:Unidad Documental Simple

 ÁREA DE CONTEXTO

Nombre de/l (los) productor/es: Casa de la Contratación de las Indias (España)

ÁREA DE CONTENIDO Y ESTRUCTURA

Alcance y Contenido: Juan de Villanueva, hijo de Alonso Gómez Cornejo y de María de Villanueva, vecinos de Villanueva del Obispo.

.-RESUMEN:

Título de la unidad: “Juro a favor del Cabildo y Catedral de Coria

Archivo: Archivo General de Simancas

Signatura: CME,113,10

 ÁREA DE IDENTIFICACIÓN

Código de Referencia: ES.47161.AGS/2.13.2.2//CME,113,10

Titulo Nombre atribuido: Juro a favor del Cabildo y Catedral de Coria

Observaciones sobre Otras Fechas Inicial:

Segunda mitad S. XVI

Nivel de Descripción: Unidad Documental Compuesta

ÁREA DE CONTENIDO Y ESTRUCTURA

Alcance y Contenido:Juro a favor del Cabildo y Catedral de Coria de 5.399 maravedís, en recompensa de las rentas jurisdiccionales de la villa de Villanueva del Obispo

.-RESUMEN:

Título de la unidad: “Provisión real de Felipe V confirmando a María Francisca de Loaysa [Vera] Flores [Bargas], [II condesa de Encinas], la jurisdicción y rentas de Villanueva del Obispo, [actual Villanueva de la Sierra], librándola del decreto de incorporación de lo enajenado por la Corona.”

Archivo: Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional

Signatura: ENCINAS,C.1,D.25

ÁREA DE IDENTIFICACIÓN

Código de Referencia: ES.45168.SNAHN/35.5.1//ENCINAS,C.1,D.25

Titulo Nombre atribuido: Provisión real de Felipe V confirmando a María Francisca de Loaysa [Vera] Flores [Bargas], [II condesa de Encinas], la jurisdicción y rentas de Villanueva del Obispo, [actual Villanueva de la Sierra], librándola del decreto de incorporación de lo enajenado por la Corona.

Fecha Creación: 1721-11-9 Madrid (Madrid) / 1730-4-21 Madrid (Madrid)

Nivel de Descripción: Unidad Documental Simple

ÁREA DE CONTEXTO

Nombre de/l (los) productor/es: Bravo de Cabrera, familia (condes de la Encina)  –  Productor

Condado de Encinas

 ÁREA DE CONTENIDO Y ESTRUCTURA

Alcance y Contenido: Incluye una certificación del Tribunal de la Contaduría Mayor de Cuentas.

Estado de Conservación: Bueno

ÁREA DE CONDICIONES DE ACCESO Y UTILIZACIÓN

Lengua/Escritura de la Documentación:

Español. Humanística.

Índices de Descripción:

Condado de Encinas

Contaduría Mayor de Cuentas (España)

Enajenaciones de la Corona

Felipe V (1683-1746, rey de España)

Jurisdicción señorial

Loaysa Vera Flores Bargas, María Francisca de (1711-?)

Villanueva de la Vera (Cáceres, España)

Juicio Ayuntamiento contra Conde de la Encina

ARCHIVO DE INDIAS

Título de la unidad: “Ejecutoria del pleito litigado por el concejo de Villanueva de la Sierra (Cáceres), con Alonso Pérez de Loaisa, señor de dicha villa, sobre señorío”

Archivo: Archivo de la Real Chancillería de Valladolid

Signatura: REGISTRO DE EJECUTORIAS,CAJA 1993,98

ÁREA DE IDENTIFICACIÓN

Código de Referencia: ES.47186.ARCHV/8.7.1//REGISTRO DE EJECUTORIAS, CAJA 1993,98

Titulo Nombre atribuido: Ejecutoria del pleito litigado por el concejo de Villanueva de la Sierra (Cáceres), con Alonso Pérez de Loaisa, señor de dicha villa, sobre señorío

Fecha Creación: 1605-7-7

Nivel de Descripción: Unidad Documental Simple

ÁREA DE CONTEXTO

Nombre de/l (los) productor/es: Real Audiencia y Chancillería de Valladolid (España). Registro del Sello

ÁREA DE CONTENIDO Y ESTRUCTURA

Alcance y Contenido: Escribano del pleito: Andrés Sánchez.

Estado de Conservación: Bueno

RESUMEN:

Título de la unidad: “Ejecutoria del pleito litigado por el concejo de Villanueva de la Sierra (Cáceres) con el concejo de la Mesta”

Archivo: Archivo de la Real Chancillería de Valladolid

Signatura: REGISTRO DE EJECUTORIAS, CAJA 2229,9

ÁREA DE IDENTIFICACIÓN

Código de Referencia: ES.47186.ARCHV/8.7.1//REGISTRO DE EJECUTORIAS, CAJA 2229,9

Titulo Nombre atribuido: Ejecutoria del pleito litigado por el concejo de Villanueva de la Sierra (Cáceres) con el concejo de la Mesta

Fecha Creación: 1617-10-17

Nivel de Descripción: Unidad Documental Simple

ÁREA DE CONTEXTO

Nombre de/l (los) productor/es: Real Audiencia y Chancillería de Valladolid (España). Registro del Sello

ÁREA DE CONTENIDO Y ESTRUCTURA

Alcance y Contenido: Escribano del pleito: Gaspar de la Vega. Escribanía: Lapuerta.

 

RESUMEN:

Título de la unidad: “Ejecutoria del pleito litigado por Francisco Gómez, Bartolomé Muñoz, Bartolomé Melón y consortes, vecinos de Villanueva de la Sierra (Cáceres), con Francisco López y el doctor Andrés García de Trujillo, juez de residencia que fue en la dicha villa, Alonso Pérez de Loaisa y Juan Rodríguez de Villafuerte”

Archivo: Archivo de la Real Chancillería de Valladolid

Signatura: REGISTRO DE EJECUTORIAS, CAJA 1910,131

 ÁREA DE IDENTIFICACIÓN

Código de Referencia: ES.47186.ARCHV/8.7.1//REGISTRO DE EJECUTORIAS, CAJA 1910,131

Titulo Nombre atribuido: Ejecutoria del pleito litigado por Francisco Gómez, Bartolomé Muñoz, Bartolomé Melón y consortes, vecinos de Villanueva de la Sierra (Cáceres), con Francisco López y el doctor Andrés García de Trujillo, juez de residencia que fue en la dicha villa, Alonso Pérez de Loaisa y Juan Rodríguez de Villafuerte

Fecha Creación: 1600-11-13

Nivel de Descripción: Unidad Documental Simple

 ÁREA DE CONTEXTO

Nombre de/l (los) productor/es: Real Audiencia y Chancillería de Valladolid (España). Registro del Sello

 ÁREA DE CONTENIDO Y ESTRUCTURA

Alcance y Contenido: Escribano del pleito: Andrés Sánchez. Escribanía: Pérez Alonso.

RESUMEN:

Título de la unidad: “Ejecutoria del pleito litigado por el concejo de la Mesta con el concejo y vecinos de Villanueva de la Sierra (Cáceres), sobre haber labrado, roturado y sembrado un pedazo de tierra de cantidad de 40 fanegas de sembradura en la dehesa nueva, sita al término de la villa, que servía de pasto a los ganados de la Mesta”

Archivo: Archivo de la Real Chancillería de Valladolid

Signatura: REGISTRO DE EJECUTORIAS, CAJA 2354,26

 ÁREA DE IDENTIFICACIÓN

Código de Referencia: ES.47186.ARCHV/8.7.1//REGISTRO DE EJECUTORIAS, CAJA 2354,26

Titulo Nombre atribuido: Ejecutoria del pleito litigado por el concejo de la Mesta con el concejo y vecinos de Villanueva de la Sierra (Cáceres), sobre haber labrado, roturado y sembrado un pedazo de tierra de cantidad de 40 fanegas de sembradura en la dehesa nueva, sita al término de la villa, que servía de pasto a los ganados de la Mesta

Fecha Creación: 1623-1

Observaciones sobre Fecha Creación Inicial: En el documento figura la fecha completa, expresada en día, mes y año

Nivel de Descripción: Unidad Documental Simple

ÁREA DE CONTEXTO

Nombre de/l (los) productor/es: Real Audiencia y Chancillería de Valladolid (España). Registro del Sello

ÁREA DE CONTENIDO Y ESTRUCTURA

Alcance y Contenido: Escribano del pleito: Gaspar de la Vega. Escribanía: Lapuerta.

 

 Algunas poblaciones denominadas “Villanueva” en España.

Villanueva de la Sierra (Cáceres) Villanueva de la Sierra (Zamora)

Villanueva de las Peras (Valladolid) Villanueva del Bollo (Orense)

Villanueva de Valdejamuz (León) Villanueva de Trives (Orense)

Villanueva de Valdeorras (Orense) Villanueva de Valrojo (Valladolid)

Villanueva de Valdezuela (León) Villanueva de las Manzanas (León)

Villanueva de la Cañada (Madrid) Villanueva de la Concepción (Málaga)

Villanueva del Río Segura (Murcia) Villanueva del Pardillo (Madrid)

Villanueva de los Infantes( Ciudad Real) Villanueva de Tapia (Málaga)

Villanueva de Algaidas (Málaga) Villanueva de la Vera (Cáceres)

Villanueva de la Serena (Badajoz) Villanueva del Trabuco (Málaga)

Villanueva del Rosario (Málaga) Villanueva de Franco (Ciudad Real)

Villanueva de Córdoba (Córdoba) Villanueva de Teba(Miranda de Ebro)

Villanueva de Gallego (Zaragoza) Villanueva de las Torres ( Granada)

Villanueva de Aezkoa (Navarra) Villanueva de Huerva (Zaragoza)

Villanueva ( Avilés) Villanueva –Sarasuu (Navarra)

Villanueva de San Juan ( Sevilla) Villanueva de Oscos (Oviedo)

Villanueva de Conde (Salamanca) Villanueva de Tapia (Málaga)

Villanueva del Alcaldete ( Toledo)

Villanueva de Jalón (Zaragoza) Villanueva del Arzobispo (Jaén)

Villanueva de Ariscal (Sevilla) Villanueva de Teverga (Asturias)

Villanueva del Fresno (Badajoz) Villanueva (Oviedo),

Villanueva de Villaescusa (Cantabria) Villanueva (Murcia),

Villanueva de Duero (Valladolid) Villanueva de Trevías ( Asturias)

Villanueva de Alcorón (Cuenca) Villanueva de Almazán (Zaragoza)

Villanueva de Algecilla (Guadalajara) Villanueva de Argaño (Burgos)

Villanueva de Alcolea (Valencia) Villanueva de Arosa(Santiago de Compostela)

Villanueva de Campean (Zamora) Villanueva de Azuague (Valladolid)

Villanueva de Cañedo (Salamanca) Villanueva de Bogas (Toledo)

Villanueva de Carazo (Burgos) Villanueva de Castellón (Valencia)

Villanueva de Cameros (Soria) Villanueva de Cauche (Málaga)

Villanueva de Gómez (Ávila) Villanueva de Duero (Valladolid)

Villanueva de Guadamejuz (Cuenca) Villanueva de Fontecha (Zaragoza)

Villanueva de Gumiel (Burgos) Villanueva de Gurundez (Álava)

Villanueva de Gallego (Zaragoza) Villanueva de Heranares (Palencia)

Villanueva de Larrad (Burgos) Villanueva de Manzabeda (León)

Villanueva de Matamala (Burgos) Villanueva de Ladredo (Burgos)

Villanueva de Mesía (Granada) Villanueva de Muñeca ( Palencia)

Villanueva de Odría (Burgos) Villanueva de Oyartzun (Guipuzcoa)

Villanueva de Palacios (Lugo) Villanueva de Pedregal (Lugo)

Villanueva de Pontedo (León) Villanueva de Puerta (Burgos)

Villanueva de Rampalaez (Santander) Villanueva de Tibacardo (Burgos)

Villanueva del Río de Hubierna (Burgos) Villanueva de Rosales (Burgos)

Villanueva de San Carlos (Ciudad Real) Villanueva de San Juan (Sevilla)

Villanueva de San Marcio (Valladolid) Villanueva de San Marcos (Granada)

Villanueva de Tapia (Málaga) Villanueva de San Prudencio (Soria)

Villanueva de Terrados (Valladolid) Villanueva de Val de Atoyo   (Palencia)

Villanueva de Sigena (Huesca) Villanueva de Soportilla (Burgos)

Villanueva de Val de Jema (Zamora), Villanueva del Árbol (León)

Villanueva de Valdedueza (León) Villanueva de Ariscal (Sevilla)

Villanueva del Arzobispo (Jaén) Villanueva del Aceral (Ávila)

Villanueva del Campo (León) Villanueva del Campillo (Ávila)

Villanueva del Carnero (León) Villanueva del Conde (Burgos)

Villanueva del Grillo (Burgos) Villanueva del Horcajo (Toledo)

Villanueva del Monte (Palencia) Villanueva del Palomar (Cuenca)

Villanueva del Fresno (Badajoz) Villanueva del Picat (Lérida)

Villanueva del Rebollar (Zaragoza) Villanueva del Río (Sevilla)

Villanueva de Geltrú (Tarragona)

Villanueva del Río (Palencia) Villanueva del Río (Murcia)

Villanueva del Rey (Córdoba) Villanueva de la Condesa (Palencia)

Villanueva de la Fuente (Toledo) Villanueva de la Peña (Palencia)

Villanueva de la Reina (Valencia) Villanueva de la Jara (Cuenca)

Villanueva de la Sagra (Toledo) Villanueva de la Seca (Cuenca)

Villanueva de la Torre (Guadalajara) Villanueva de las Carretas (Burgos)

Villanueva de las Torres (Valladolid) Villanueva de los Asnos (Burgos)

Villanueva de las Cruces (Sevilla) Villanueva de las Fuentes (Guadalajara)

Villanueva de los Caballeros (Valladolid)

Villanueva de las Manzanas (León) Villanueva de los Caballeros (Valladolid)

Villanueva de los Castillejos (Sevilla) Villanueva de los Corchos (Zamora)

Villanueva de los Escuderos (Cenca) Villanueva de los Infantes (Toledo)

Villanueva de los Montes (Palencia) Villanueva de los Pavones (Salamanca)

Villanueva de la Nía (Cantabria)

Madrid, 10 de abril de 2017

Severiano de Cáceres Anaya

[1] Autor, publicado en https//seve126.wordpress.com : “Aldeanueva” (20-03-17). “Villanueva de Loaysa” (04-04-17). “Villanueva de la Sierra, 1744-45 y 1752” (05-04-17).

Los Agustinos los Recoletos a través Haren Alde Chota con Perú

Un equipo de Haren Alde Chota presidido por el periodista Fray Nicolás Vigo y por el Secretario de Proyectos Don Miguel Vega han caminado para estar al lado de las familias danminicadas y realizar un estudio detallado de la situación real de los daños causados por lo que se ha denominado “El niño costero”.

Narra Fray Nicolás lo que ha cosntatado:

Los pueblos de Palo Blanco y Los Porongos piden ser reubicados

Los pobladores de las comunidades de Palo Blanco y Los Progongos de San Juan de Licupis, en el la provincia de Chota, Perú, pidieron a las autoridades la reubicación sus pueblos.

Se trata de dos pueblos que se han visto afectados por las lluvias que han azolado al país en los últimos meses. Ellas han provocado varios deslizamientos y han convertido a las montañas cercanas al pueblo en inestables.

El Teniente gobernador de Los porongos manifestó: “Necesitamos ser reubicados. Hemos conversado con las autoridades de Palo Blanco, con los ciudadanos, que son nuestros familiares. Ambos pueblos somos una sola familia. Queremos ubicar el pueblo en un terreno del señor Nilson Montenegro. Un terreno que resistiría a las lluvias”.

Por su parte el Agente municipal César William Estrella Monteza, dijo: “Les pediría que nuestro colegio, posta medica e iglesia se reubique en una zona más segura. Los dos pueblos en una zona más segura. El terreno del señor Nilson se presta para ello”.

Palo Blanco

El pueblo presenta numeroso cortes en el suelo, producto de la intensidad y la bravura del agua que corrió por las calles del pueblo. Los vecinos han colocado costales con arena para evitar la inundación del colegio de educación secundaria.

Una de las vecinas del lugar, Victoria Vidarte, nos cuenta que las 6 familias que viven en el pueblo han abandonado sus casas por varias semanas: “Toda la comunidad ha dormido en las partes altas del lugar por temor a inundaciones. Pero ahora ya hemos vuelto a nuestras casas”.

Los porongos

De estos pueblos, el más afectado es Los Porongos. El huayco ha surgido del cerro ‘Panza negra’ que se encuentra detrás de la comunidad y se ha bifurcado antes de llegar al pueblo. Sin embargo, ha destruido el pequeño jardín de tres ambientes (PRONOI) que estaba en construcción y ha derrumbado parte del local provisional en el que funcionaba el pequeño jardín Luceritos de amor. Sobre ello, Teniente gobernador nos dice: “El 24 de marzo por la noche una lluvia torrencial ha destruido el jardín. No hemos podido sacar nada porque el lodo, palos y piedras que ha bajado se han llevado todo el material educativo, didáctico y el mobiliario que tenían la animadora para trabajar. Hoy nuestros niños ya no tiene material”.

Varios derrumbes

El camino rural que conduce de Maychil, Palo Blanco y Los Porongos muestra en numerosas zonas derrumbes grandes y pequeños. Ellos han hecho que se pierdan varios campos de cultivo y que el terreno se haga inseguro. En cualquier momento estos derrumbes podrían activarse con las lluvias, nuevamente.

Temor de los pobladores

Los pobladores manifestaron que durante los días 25, 26 y 27 de marzo que las lluvias fueron fuertes y continuas sintieron mucho temor. Uno de los pobladores nos cuenta “que se agruparon en alguna casa de sus parientes para poder huir en caso necesario”.

Asimismo, manifestaron sentirse, hoy, preocupados porque los huaicos se podrían deslizar otra vez. Además revelaron que les preocupa mucho sus tierras ya que han quedado movidas e inestables.

Trochas y caminos interrumpidos

La trocha carrozable que llega a estos pueblos ha quedado inservible. En varios tramos de ella presenta cortes, grietas y tierra acumulada. Del mismo modo, el camino de herradura que conduce a estos pueblos es inseguro y está entrecortado. El trayecto de Maychil a Palo Seco presenta dos derrumbes grandes y otros pequeños.

La iniciativa de los pobladores

Sin embargo, ante la falta de ayuda de las autoridades, los pobladores de estos dos pueblos han tomado la iniciativa de recuperar ellos mismos su camino de herradura para que puedan salir al pueblo cercano de Maychil a abastecerse de artículos de primera necesidad.

El viernes 7 de marzo los varones de la comunidad se organizaron y empezaron a recuperar su camino de herradura. La cuadrilla de trabajo empezó de Palo Seco hacia Maychil.

Para llegar a los dos pueblos, hay que caminar 3 horas sorteando una serie de obstáculos por el mal estado del camino: barro, piedras, arena y árboles caídos.

Necesitan agua potable y reparar su canal

Igualmente, las autoridades de ambos distritos manifestaron su preocupación porque el agua que beben no es potable. El sistema que poseían ha sido afectado por los deslizamientos de tierra. Además, pidieron al Estado le ayude a reconstruir su canal de riego que también ha sido afectado.

Agradecen la ayuda de Caritas de Chota

Los habitantes de estos pueblos afectados por las lluvias agradecieron la ayuda de Caritas de Chota, quien desde la parroquia de Llama ha hecho llegar víveres para su alimentación. Por ello, reiteraron su gratitud a la Prelatura y a los sacerdotes Carlos y Luis.

Del mismo modo, celebraron la iniciativa de los agustinos recoletos por haber llegado hasta sus pueblos para comprobar en persona la situación en la que se encuentran. Asimismo, agradecieron a Santa Mónica Radio por ser un canal de comunicación a su servicio para recoger sus necesidades.

Felicito a Haren Alde Chota por la tarea emprendida y sé que harán un buen trabajo como ya nos tiene acostumbrado desde hace muchos años en sus trabajos en bien de las comunidades de Chota, Cutervo…

Invito a todos a colaborar para que los más pobres y damnificados no solamente tengan buenas palabras, sino una ayuda eficaz y segura como los pobladores declaraban a Nico:

“El Teniente gobernador de Los porongos manifestó: “Necesitamos ser reubicados. Hemos conversado con las autoridades de Palo Blanco, con los ciudadanos, que son nuestros familiares. Ambos pueblos somos una sola familia. Queremos ubicar el pueblo en un terreno del señor Nilson Montenegro. Un terreno que resistiría a las lluvias”.

Madrid, 8 de abril de 2017.

Severiano de Cáceres Anaya.

Fotos de la zona:

TRABAJO ABRIENDO CAMINONICOColegio destruidoCOLEGIOHAREN ALDE EVALUANDO DAÑOSNO SE QUEDAN PARADOSCASA DESTRIIDA

Clérigo y diputado Antonio Oliveros Sánchez (de Villanueva de la Sierra).

Las cortes de Cádiz

Antonio Oliveros (clérigo), Canónigo de la colegiata de Madrid, resultó elegido diputado por Extremadura en julio de 1810. Presente en las Cortes desde septiembre de ese mismo año, será uno de los liberales más destacados de la Cámara.

Así, intervino en numerosas y variadas cuestiones, como el referente a la elaboración de la Constitución, siendo uno de los primeros diputados en proponerla. Apoyó también la libertad de imprenta y, en sus opiniones sobre América, se mostró favorable a la igualdad entre los representantes de uno y otro lado del Atlántico.

Respecto a otros cometidos, tomó parte en la comisión de salud pública y también intentó convencer al obispo de Orense para que retornase a las Cortes, aunque sin éxito. Oliveros fue, además, uno de los diputados que rubricó la Constitución de 1812.

Durante la Reacción Absolutista (1814-1820) será detenido y desterrado por cuatro años en el convento de La Cabrera, en la Sierra Norte de Madrid.[1]

Nació el 23 de Enero de 1764. Hijo de Antonia, nacida en Villa del Campo, y de Francisco de Oliveros, natural de Villanueva de la Sierra, recibió el sacramento del bautismo en la Iglesia Parroquial de esta villa, de manos de B. D. Juan Guerra.

Un destacadísimo actor en las Cortes de Cádiz es Antonio Oliveros Sánchez, estaría en la comisión redactora de la Constitución y era católico tolerante.

Entre su primera intervención efectuada al día siguiente de la apertura de las Cortes (25, septiembre, 1810), exponiendo las fórmulas que juzgaba más idóneas para la realización del juramento de las leyes por los diputados, y su último discurso antes del cierre de las sesiones, cuando estaba finalizando, el 31 de agosto de 1813, el debate acerca del “Proyecto de Reglamento para el Régimen interior de las Cortes Ordinarias”, el sacerdote extremeño tomó la palabra nada menos que en 172 ocasiones repartidas a lo largo del tiempo (37 en 1810, 80 en 1811, 33 en 1812 y 22 en 1813) en función, como es lógico, de las comisiones a que se vinculó su trabajo parlamentario y, en mayor medida aún, los distintos asuntos políticos tratados por los componentes de la asamblea gaditana que terminaron siendo objeto, a su juicio, de un mayor interés.

Las pastorales del Obispo de Coria en las Cortes de Cádiz.

Las dos pastorales fueron recordadas en las Cortes de Cádiz por el diputado extremeño Oliveros el 2 de abril de 1812: “El difunto obispo de Coria, víctima del furor de los franceses, porque escribió dos pastorales contra la anarquía y contra ellos”[2] . El mismo diputado había mencionado al obispo en otra sesión anterior de las Cortes gaditanas (1.XII.1810), refiriéndose a su generosidad en el apoyo a la causa de la Nación: “El obispo de Coria, aquel anciano venerable y santo pastor, asesinado bárbaramente por los franceses, cedió a la Patria cuanto tenía; quiso vender las fincas de la Iglesia, para lo cual pidió licencia a la Junta diciendo que no se necesitaban bulas del Papa” [3].

Como los franceses se acercaban, a los ocho días tuvieron que abandonar Hoyos para refugiarse en Valverde del Fresno y después a Villanueva de la Sierra donde permanecieron tres meses. Liberada Galicia pudo García Benito[4] regresar a su obispado y el de Coria a Hoyos, “accidentado y cargado de años hasta ponerse en estado incapaz de moverse, ni de ser trasladado a otro lugar” [5].

La cuadratura del círculo de la soberanía [6]

Antonio Oliveros, diputado por Extremadura, canónigo de la Colegiata de San Isidro de Madrid, era considerado por quienes le conocían un hombre bueno y juicioso, liberal de carácter conciliador. Había pertenecido ya a la primera comisión que analizó en Cádiz los poderes de los diputados y en los primeros días de sesiones fue elegido miembro de la comisión creada para este fin así como de la comisión para editar el Periódico de La Cortes (es decir, los Diarios de Sesiones). También fue elegido para formar parte de la comisión de Arreglo de Provincias. Y había tenido algunas destacadas intervenciones a favor de la libertad de imprenta. Era pues uno de los hombres fuertes de la asamblea en sus primeros momentos. Su carácter, el hecho de ser hombre de la Iglesia y una buena relación personal con el obispo de Orense le llevaron a asumir un papel de mediador en el incidente de su juramento; en fecha tan temprana como el 26 de septiembre lo visitó e intentó convencerlo de que prestase el juramento para evitar alteraciones que a todos perjudicarían. Pero el obispo no cedió. Oliveros no paró en su intento de arreglar las cosas y el 4 de noviembre, a la vista de cómo evolucionaba el conflicto, se decidió a escribirle una primera carta. Era consciente de que el principal obstáculo del obispo era el reconocimiento de la soberanía de la nación representada por sus diputados. Y contra tal obstáculo le razona en los términos siguientes:

“A esta pregunta tiembla V. S. I., y teme que se ofenda la Soberanía del Rey que se jura después. Asegura V S. I. que la Nación es soberana é independiente respecto de las demás, y que lo es igualmente con el Rey; pero recela que se diga Soberana de su Soberano formando la Constitución. Señor: No podrá negar V. S. I. que las artes están congregadas para mejorar le Constitución, que asegure la Soberanía del Rey, y la libertad de sus Pueblos: son palabras terminantes de la convocatoria expedida por la Junta Central, que acaso V. S. I. no habrá tenido presente, y que se cita en los Poderes que nos han dado las Provincias. Esta Constitución contendrá sin duda que el Rey debe dar la Sanción á las Leyes, y gobernar según ellas, y creo que satisfará su delicadeza.

Mientras su ausencia conviene V. S. I. en que la Nación exerce la Soberanía y representándola las Cortes, confiesa V. S. I. que en este sentido la poseen y la exercen, y cabalmente este es el sentido de la proposición.

Mientras su ausencia conviene V. S. I. en que la Nación exerce la Soberanía y representándola las Cortes, confiese V. S I. que en este sentido la poseen y la exercen, y cabalmente este es el sentido de la proposición de que se trata. El mismo epíteto de extraordinaria indica las circunstancia en que se halla la Nación: ignoro los fundamentos que puedan alegar para no hacer el juramento liso y llano, guando el sentido es verdadero, y consta de la respuesta de V. S. I. Los que dan la Soberanía radical al Pueblo, no darán á las Cortes, sino la Soberanía en exercicio. V S. I. que quiere dar aquella únicamente al Rey concede esta á las Cortes ¿Pues qué inconveniente hay en reconocer una proposición que asegura el hecho cierto sin mover, ni provocar questión alguna?».

Semejantes consideraciones no podían convencer a Pedro de Quevedo, que conocía bien lo que estaba sucediendo en el escenario político. Las Cortes habían ido más allá del encargo de su convocatoria. Hablar de la soberanía del rey o de que la nación sólo la ejerce en su ausencia, a partir de esa distinción entre su titularidad y su ejercicio, no se correspondía con los acuerdos adoptados por las diputados, ni Oliveros podía creer que ése fuera su contenido o su correcta interpretación. Se dejó llevar de una dialéctica bienintencionada para evitar un conflicto o no entendió lo que había sucedido en el salón de sesiones (cosa difícil de creer). La respuesta del obispo, fechada dos días después, es seca: «Los Representantes ó diputados de Cortes si pensasen como V. S. ninguna dificultad habría; y si no hubiesen llevado sus providencias hasta querer no hable ni escriba en el asunto, podría extenderme á mas amplia contestación”. A ello sólo añade una lúcida intuición de que la sanción de las leyes no significará prácticamente nada frente a una asamblea que reclama la potestad legislativa y que aprueba normas por pluralidad de votos. El resto de su carta no presenta mayor interés.

Pero Oliveros no se rindió y el 9 de noviembre volvió a escribir al obispo insistiendo en la idea de que los acuerdos y declaraciones de las Cortes se explicaban en razón de las circunstancias excepcionales de la nación:

«Señor: advierta V S. I. que no se habla de las Cortes generales absolutamente, sino de las Cortes generales y extraordinarias, de aquellas que demuestran é indican literalmente y con relación á la carta convocatoria el estado en que se halla la Nación. Y ¿guién puede dudar de que en el estado en que se halla, reside en las Cortes que le representan la Soberanía Nacional? Pues cabalmente esto es lo que V. S. I. confiesa.

Hallase su Rey ausente y cautivo sin haber delegado sus poder, ó si los delegó, se convinieron sus ingratos mandatarios en asesinos de su Rey y de la Nación. ¿De dónde, pues, ha de venir é esta el Poder y Soberanía de su Rey? ¿Por qué conducto se le ha de manifestar? El infame Tirano urdió de tal modo la trama, que doxó la Nación en una completa orfandad. Pero Dios que es el autor de la autoridad Real, es también Padre de los Pueblos, y en especial del huérfano Español para organizase de nuevo, y establecerse un Gobierno interino hasta la venida de su Rey. Y vea V. S. I. la Soberanía Nacional confiada á los Representantes de este Pueblo en el estado en que se halla: en las Cortes generales y extraordinarias; es decir, que en la ausencia del Rey ellas poseen toda la Soberanía. De donde se infiere que quando se reservan el poder legislativo en toda su extensión; el sentido literal es que lo reservan ahora en la ausencia del Rey; no excluyéndolo; sino excluyendo a todos los demás Cuerpos que ha hecho responsables y no inviolables como la sagrada persona del Rey (decreto del 26 de Setiembre). Cuerpos que las son , inferiores, y no permitiendo ni queriendo que quando se trate de formar Ley, pronuncien sino ellas; y esto quieren decir literalmente las palabras en toda su extensión”.

Evidentemente, las circunstancias eran excepcionales y las Cortes tenían carácter de extraordinario. Pero nada más lejano de la asamblea que reconocer o declarar el origen divino del poder de los reyes; los diputados habían decidido un cambio institucional que rompía las premisas del Absolutismo, por mucho que se empeñara Oliveros en edulcorar sus acuerdos dando a entender que con la presencia del rey las cosas volverían a su antiguo estado. El obispo lo sabía. Así que de nuevo contestó con dureza: «Las lágrimas sobre el papel indican las del corazón, y un corazón sensible con una santa intención son muy laudables y apreciables. Queda sin embargo concluido este asunto entre nosotros, y nada tengo que añadir á mi anterior. V. S. se empeña en persuadirme puedo en conciencia hacer el juramento y reconocimiento absolutamente, y tiene por evidente el sentido de sus compañeros. Será así; pero los indicios en contrario son muy urgentes, y la Nación sería por mí engañada, su causa y la del Rey abandonadas, y peligraría la de la Iglesia misma de España si yo diese lugar é que se creyese convengo en quanto aparece de este reconocimiento y juramento, no porque los actuales diputados tengan dañada intención, sino porque establecidos tales principios en adelante, según le corrupción del siglo, producirían regularmente las mas funestas consequencias».

Oliveros había asumido una misión imposible. Y lo sabía; pero la abundancia de su corazón, como le dice el obispo, no hace buenos sus razonamientos. que equivalían a una negación circunstancial de planteamientos básicos de la asamblea gaditana. Por eso precisamente le irritó tanto que Lardizábal hiciera públicos estos documentos, incluyendo en el texto de su Manifiesto un comentario mordaz: «Un individuo de las Cortes (y no uno qualquiera o un adocenado, sino uno de los mas principales) se empeñó en persuadir el Señor obispo que el uncido sano que él daba al juramento era el mismo que intentaban las Cortes, y que lo creyera así porque le constaba y tenia evidencia de ello. Saltaba é los ojos de qualquiera que si ello era así ¿por qué las Cortes no se lo decían? Y así le contexto el Señor obispo que si las Cortes se lo decían ó la Regencia en su nombre, era negocio concluido y jurada al instante. Nunca pudo conseguir que las Cortes se lo dixeran, ni manifestaran el sentido en que querían que jurara, y se cerraron en decir que jurara lisa y llanamente”,

El día de la constitución de las Cortes pasó lo que pasó y aunque es cieno que no todos los diputados eran igualmente conscientes del alcance de sus decisiones y que muchos de ellos darían marcha atrás por diversas razones, lo que allí se afirmó es que le soberanía correspondía a la nación y estaba depositada en les Cortes constituidas por sus representantes. Por ello, las buenas intenciones de Oliveros no le librarían la persecución política en mayo de 1814 junto muchos de sus compañeros. Fue encarcelado, juzgado, privado de sus bienes, de su cargo y deportado.

Madrid, 5 de abril de 2017

Severiano de Cáceres Anaya

[1] DIPUTADOS CORTES CÁDIZ 1812. Diputados cortes de Cádiz 1812. Universidad de Navarra. PDF. Pág. 23.

[2] Diario de las discusiones y actas de las Cortes, XII. Cádiz, 1812, p. 391.

[3] A. DE CASTRO: Cortes de Cádiz. Complementos de las sesiones verificadas en la Isla de León y en Cádiz. Extractos de las discusiones, datos, noticias, documentos y discursos publicados en periódicos y folletos de la época, I. Imprenta de Prudencio Pérez de Velasco, Madrid, 1913, p. 281

[4] F. J. FERNÁNDEZ DE LA CIGOÑA: Os bispos de Tui no sécolo XIX. Asociación Galega para a Cultura e a Ecoloxía, Vigo, 2006. Sobre García Benito pp. 9-29.

[5] JIMÉNEZ DE GREGORIO: Op. cit., p. 130 F. JIMÉNEZ DE GREGORIO: “Martirio y asesinato por los franceses del obispo de Coria Dr. Álvarez de Castro”, Toletum, 33 (1996), p. 125[6] Tomado de: Javier Lasarte Álvarez, “Las Cortes de Cádiz, Soberanía, separación de poderes, Hacienda, 1810-1811. Marcial Pons Historia, Universidad de Olavide, Madrid, 2009. Págs. 139-142.

 

Villanueva de Loaysa (Villanueva de la Sierra)

En 1582 el nombre de Villanueva del Obispo se trueca por el de Villanueva de Loaysa, porque Alonso Pérez de Loaysa compra la Villa («con sus vasallos, términos y jurisdicción y rentas jurisdiccionales») en el precio de 3.045.457,50 maravedíes.[1]

Compra de Villanueva del Obispo por Alonso Pérez de Loaysa[2]

(La transcripción paleográfica se ha realizado respetando en lo posible su grafía original. En los casos que ofreció duda aplicó el criterio gramatical actual).

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Las escrituras y papeles tocantes a la compra que el señor Alonso Pérez de Loaysa y Ocampo hizo de la casa principal en la villa de Villanueva de la Sierra como adelante se dirá están en este cuaderno y su tenor es el siguiente:

Habiéndose comprado dicha villa de Villanueva según consta de el privilegio a Su Magestad el señor Rey Phelipe sugundo en virtud de breve y letras apostólicas de nuestro muy sancto Padre Gregorio XIII un precio do 3.450.457 maravedís y medio de cuya cantidad se otorgó carta de pago a favor del señor Alonso Pérez de Ocampo por Juan Fernández de Espinos del consejo de S.M. y su tesorero general su fecha en Madrid al 2 de julio de 1582 años y la de dicho privilegio y compra en diciembre de 1586 se sigue su rectificación de dicha casa principal cual se hizo en la menor de edad del dicho señor don Alonso Pérez de Loaysa por disposición de sus curadores; todo lo cual costó 37.500 maravedís de cuya cantidad hicieron y otorgaron censo a razón de 14.000 en 15 de febrero de 1565 ante Cristóbal Pérez escribano del número de dicha villa de Villanueva de la Sierra .Y al fin de dicha escritura consta redimió dicho censo el señor Juan Pérez de Loaysa de que otorgaron carta de pago y redempción del dicho censo en 3 de junio de 1584 firmada del dicho Francisco Pérez como resultas de dicha escritura. El dicho Hernando de Loaysa como curador para aumentar las casas de la partida de Arruia compró otras junto a ellas en sus corrales y árboles que fueron de Francisco de la Peña y de los herederos de Andrés Gómez y de Isabel Sánchez y del concejo y de Juan Rodríguez herrero y de María Sánchez y Juan Alonso vecinos que fueron de dicha villa que todas están juntas incorporadas y lindan con casas y corral de la mujer a hijo de Pedro Domingo, vecino de la misma villa de la una parte y de la otra con casa y corral de Lorenza Martín viuda y de otra parte con casa de Isabel García viuda y por otra parte con la plaza pública y con las calles públicas y para la paga y satisfacción de ellas impuso como tal curador una escriptura de censo al redimir y quitar a favor del Bachiller Bartolomé Rodríguez Carcaboso, beneficiado de dicha iglesia de Villanueva ante Cristóbal de Oliveros escribano de su número en …

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casas ,y después en tres días del mes de junio de 1584 el señor Juan Pérez de Loaysa quitó y redimió dicho censo del que otorgó carta de pago y redención firmada de dicho Francisco Pérez. Así mismo consta que los dichos Hernando y Juan Pérez de Loaysa hermanos y como tales curadores, para aumentar las referidas casas, compraron otra con su corral en dicha villa que hoy se hallan incorporadas a la mujer e hijos de Francisco Arroyo que la una llaman la casa grande y la otra la casa del sereno que están juntas y lindan con la calle pública que va del Egido para la plaza. Y así mismo compraron otro pedazo de terreno que está frontero de dicha casa que llaman del sereno y un lagaretón junto con el dicho terreno y solar que todo ello linda con corrales de dicho señor Alonso del sitio de su casa y también compraron otra casa en la misma parte que linda con dicho solar y otra parte con la plaza pública y por otra casa de la mismo seño Alonso. Y así mismo compraron otra casa pajar y horno que está entra la casa antes da esta deslindada y la casa grande primera que linda con la calle pública que va a la plaza y con una entrada que allí había y el lagaretón de suso nombrado, sobre todas las cuales dichas casas que así incorporaron dichos curadores impusieron una escriptura de censo de 63.000 maravedís de principal y 4.500 de renta en cada año a razón de 14.000 el millar al redimir y quitar en favor de Francisco Pérez vecino de la ciudad de Plasencia en 5 de febrero de 1580 años ante; Cristóbal de Oliveros escribano del número de dicha villa y al fin de dicha escritura cenota como el señor Juan Pérez de Loaysa en 3 de Junio de 1584 quitó y redimió dicho censo como todo por menor se expresa en la citada escriptura de compra y redempción que se halla en este cuaderno desde folio 1 hasta el 34.

Doña María de Ocampo viuda del ilustre señor Diego Pérez de Loaysa vecino y regidor de la ciudad de Plasencia y Hernando de Loaysa su hermano también regidor de la dicha ciudad, como curadores de la persona y bienes del ilustrísimo señor don Alonso Prez de Loaysa y Ocampo hijo y heredero de dichos señores don Diego y de dicha señora María de Ocampo su mujer mediánte facultad de S. M. Despachada en San Lorenzo el Real en 16 de abril de 1579 tomaron a censo al quitar para el ilustre señor Juan Pérez de Loaysa vecino de dicha ciudad de Plasencia de 4.000 ducados de principal a razón de 14 mil maravedís

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el millar para ayuda de la compra de la villa de Villanueva que cargaron y constituyeros sobre la persona de dicho su menor y los efectos y rentas de su mayorazgo por ante Critóbal de Oliveros escribado del número de dicha villa en 14 de octubre de dicho arño de 1579 que está acancelado. Al pie de dicha escriptura censual está una nota firmada de don Alonso Pérez de Loaysa en qua dice como el señor Juan de Loaysa su tío por testamento mandó en principal y réditos al mayorazgo de esta casa y le dejó vinculado en ella con diferentes clausulas, y porque una do las condiciones con que se pidió y concedió la facultad para tomar el referido censo fue haberse subrogado en el referido mayorazgo la dicha villa, de Villanueva de la Sierra según y de la manera que están vinculados los demás bienes de los dichos señores doña María de Ocampo, Hernando y Juan de Loaysa tutores del dicho señor don Alonso en 5 de octubre de 1579 por su pedimiento entre la justicia real de Plasencia y Blasco Gil escribano de su número incorporación en el dicho mayorazgo de Villanueva con su término, jurisdicción y rentas con lo demás a ella perteneciente que se hubo incorporada y mandó se les diese testimonio de ello que está a continuación de la facultad y después dio otro Cristóbal de Oliveros escribano de dicha Villa en el mes de febrero de 1582 de que consta haber tomado y constituido el referido censo los dichos señores doña María de Ocampo y Hernando de Loaysa como curadores del referido su menor, como mas por menor se expresa un este cuaderno de este folio 35 hasta 49

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Casa de Villanueva de Loayza

Una escritura de censo al quitar a favor de Alonso Gutiérrez beneficiado de la villa de Lagunilla de treinta y siete mil y quinientos maravedís de principal que a su favor otorgaron Andrés Gómez y Catalina Domínguez su mujer vecinos de la villa de Villanueva procedidos del precio de un casa en dicha villa que los susodichos vendieron al dicho Alombo Gutiérrez y este se la volvió a dar a censo y escritura en la dicha villa de Villanueva ante Cristóbal López escribano de su número en quince de febrero de 1565 años.

Y a continuación están dos reconocimientos que de dicho censo otorgó el señor Hernando de Loaysa de dicha villa ante Cristóbal de Oliveros escribano de su número en los días 18 y 19 de abril de 1580 años por haber comprado unas casas y vergel en dicha villa que estaban hipotecadas a su seguridad. Y como dueño de ellas pagó al dicho beneficiario Alonso Gutiérrez 2.500 maravedís de suerte, principal de que dio juro en 19 de abril de 1580 de que dio fe el dicho Cristóbal de Oliveros.

Y al final de dichos instrumentos está una escritura d venta que el dicho beneficiado Alonso Gutiérrez otorgó en dicha villa ante Cristóbal Oliveros dicho día 19 de abril del dicho año de 1580 a favor de Francisco Pérez vecino de la ciudad de Plasencia de 35.000 en la que había quedado el principal del referido censo de cuya cantidad y réditos de él dio carta de pago y redención el dicho Francisco Pérez a favor del señor Alonso Pérez de Loaysa y Ocampo en la ciudad de Plasencia en 3 de julio de 1584 años.

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Redención de censo sobre la casa de Villanueva

Una escritura de censo al quitar que Hernando de Loaysa en nombre y como curador del señor don Alonso Pérez de Ocampo su sobrino otorgó a favor del Bachiller Bartolomé Rodríguez Carcaboso beneficiado de la villa de Villanueva de Loaysa en ella ante Cristóbal de Oliveros escribano de número en 3 de marzo de 1579 años de 14.000 maravedís de principal y 1.000 de réditos en cada un año con hipoteca de unas casas y corrales vendió el dicho bachiller Bartolomé Rodríguez Carcaboso a Francisco Pérez vecino de la ciudad de Plasencia por escritura en la dicha villa de Villanueva ante el dicho Hernando Loavsa en nombre de su menor ante dicho escribano en dicho día 15 de abril del mismo año.Y en 3 de julio del de 1582 el dicho Francisco Pérez otorgó carta de pago y redención del principal y réditos del dicho censo a favor del dicho Señor don Alonso Prez de Loaysa y Ocampo.

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Sepan cuantos esta carta de censo redimible al quitar vieren como yo Hernando de Loaysa vecino de la ciudad de Plasencia y habitante y estante en esta villa de Villanueva de la Sierra, como tutor y curador que soy de la persona y bienes de ilustre señor don Alonso Pérez de Ocampo mi sobrino vecino de la dicha ciudad y señor de esta villa por virtud y usando de la tutela y curaduría que tengo de él servida por Alonso Caramillo, teniente de corregidor de la ciudad de Plasencia, por ante Francisco Rodríguez escribano público del número de dicha ciudad en catorce días del mes de noviembre del año pasado de mil quinientos setenta y seis, según dicha tutela parece de la cual hice demostración para estas escrituras ante el presente escribano y de ello y del escribano de tales escrituras ante el presente escribano y de ello y del escribano de tales escrituras y fe a tal testimonio que la vi y tiene de servida por el dicho teniente y por ante el dicho escribano y, en el día mes y año que va declarando según por la dicha tutela, he sabido yo el dicho Hernando de Loaysa en nombre de dicho señor bachiller Bartolomé Rodríguez Carcaboso, clérigo beneficiado, y vecino de esta villa de Villanueva que traje presente a comprar y recibir por vuestros herederos y sucesores y para quien vos quisieredes mil maravedís de censo redimibles al quitar en cada año los cuales en el dicho nombre es tenido y sitúo por nueva venta e imposición de censo redimible contra dicho señor Alonso y los cargo, sitúo y señalo sobre la persona y bienes del dicho señor don Alonso y de sus herederos y sucesores muebles raíces habidos y por haber y especialmente sobre unas casas: altos y bajos con sus corrales y árboles que dicho don Alonso a, y tiene en esta dicha villa que fueron de Francisco de la Peña y de los herederos de Andrés Gómez y de Isabel Sánchez y de Juan Alonso, vecinos de esta villa, que tdas están juntas e incorporadas y lindan con casas y corral de la mujer e hijos de Pedro Domingo vecinos de esta villa de una parte, y de otra con casas y corral de Lorenza Martín viuda y de otra con casas y corrales de los herederos de Francisco del Arroyo y de otra parte las casas de Isabel García, viuda, vecinos de esta villa todos y por otra parte lindan con la plaza pública y calle concejiles de la villa y sobre mil cuatrocientos maravedís

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de renta que tiene sobre el concejo de osta dicha villa de la martiniesa, sobre los cuales bienes y rentas de suso debendados y declarados que son libres de otro censo y tributo e hipoteca y propios del dicho don Alonso y sobre cada cosa y partes de ellas contenidas sin entradas y salidas usos y costumbres deber y servidumbre cuantas han y tienen y les pertenece de hecho y derecho y sobre los demos bienes que tiene y tuviere de aquí en adelante el dicho señor don Alonso y sus herederos y sucesores, es venido y me viene en cargo los dichos mil maravedís que ha, del dicho señor bachiller Carcaboso, por compra de ellos vendibles y pagables que yo, de vos recibí en el dicho nombre para con ellos comprar una casa de los herederos de Francisco Rodríguez Ollero y los testamentarios de Catalina Macías su mujer la cual compré y la troqué con otra de Juan Rodríguez que está incorporado a las casas del dicho Alonso sobre que agora va cargado esta dicho censo y de ello pido al presente escribano de fe y yo el escribano público de esta escritura doy fe testimonio que con los dichos catorce mil el maravedís que dicho señor Hernando de Loaysa recibió por este censo del dicho señor bachiller Carcaboso y con más dinero que puso compró la casa de la dicha Catalina Macías al reverendo Martín Rodríguez, clérigo, su testamentario, y la trocó con el dicho Juan Rodríguez heredero por otra casa que le dio linde con las que iba comprando por el dicho don Alonso que está agora incorporadas con ellas por convenir como convenga y las escrituras y donero debido pasó en presencia de los dichos catorce mil maravedís, yo el dicho Hernando de Loaysa me doy y otorgo y tengo por bien contendido y pagado y entregado a mi voluntad, porque los recibí por el dicho señor bachiller Carcaboso y pasaron de vuestra parte y poder al mío realmente con efecto, en presencia del escribano y testigo de esta escritura, al cual pido que de ello de fe; y yo el escibano doy fe que en mi presencia y de los testigos de esta escritura el señor bachiller Carcaboso dio y pagó al dicho señor Hernando de Loaysa los dichos catorce mil maravedís sobre una moneda castellana de las que al presente corren y él los recibió de él y pasó de su parte y poder al suyo realmente y los convirtió luego a la compra que ha declarado; los cuales mil maravedís de este dicho censo que así el señor don Alonso y yo en su nombre así habemos de dar a pagar cada un año a vos el dicho señor bachiller Carcaboso y vuestros herederos y sucesores, comienzan a correr y corren de hoy…. (Así desde la página 9 a 69).

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Don Felipe por la gracia de Dios, rey de Castilla, de Aragón de Sicilias, del reino do Nevarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de los Algarbes, de Algeciras de Gibraltar, de las islas de Canarias, islas y tierra firme del mar Oceano, conde de Barcelona, señor da Vizcaya y de Molina, duque de Atenas y Neopatria ,conde de Rosellón y Cerdeña, marqués de Oristán y de Goceano, archiduque de Austria, duque de Borgoña, conde Flandes etc,, por cuanto habiendonos entendido que en el mayorazgo que Diego Pérez y Leonor Gutiérrez, su mujer, vecinos que fueron de la ciudad de Coria, ya difuntos instituyeron con facultad real que al presente posee Alonso Pérez de Ocampo, menor, vecino de la ciudad de Plasencia, demas de prohibir la enagenación por cualquier vía y manera de los bienes comprendidos en el dicho mayorazgo entre otras cosas por expresa clausula fue prohibido a los sucesores en el dicho mayorazgo que no pudiesen pedi ni pidiesen facultad real para hacer la dicha enagenación aunque el fuese concedida no usasen de ella y que en caso que la pidiesen o intentase pedir y habiendose concedido en cualquier manera usasen de ella por el mismo caso hubiesen decaído y decayesen de la posesión y derecho del dicho mayorazgo y viniesen al siguiente en grado y no embargante lo susodicho, habiendonos entendido que se seguiría utilidad al dicho mayorazgo y sucesores en él de imponer sobre los bienes del dicho mayorazgo el censo a quitar que se montare en cuatro mil ducados el principal, para ayuda a comprar la villa de Villanueva del Obispo, que es en la diócesis de Coria para subrrogar en el dicho mayorazgo con su tiempo y jurisdicción que costará hasta seis mil ducados, que nos le habemos mandado dar a Melchor de Herrera, marqués de Aviñón, a cuenta de lo que ha de haber de su alcance conforme al medio general que mandamos tomar con algunos hombres de negocios y al dicho marqués de Aviñón ha tratado de nombrar por comprador ella al dicho don Alonso Pérez de Ocampo, sobre lo cual y para informarnos de la utilidad o perjuicio, que de hacerse lo susodicho, vendría al dicho mayorazgo y sucesores, por cédula nuestra enviamos a mandar al nuestro corregidor o juez de residencia de la dicha ciudad de Plasencia o a su lugarteniente en el dicho oficio que llamada y oída la parte del sucesor en el dicho mayorazgo hubiese información de lo susodicho y la embiase ante nos con su parecer y traslado autorizado de la cláusa del mayorazgo que prohibe la enagenación de los bienes de él para que visto proveyésemos lo que mas conviniese, el cual dicho teniente la hubo en la forma susodicha

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y fue traída y presentada en el nuestro Consejo de la Cámara, y por qué por todo ello pareció ser así como está referida y que de imponerse los dichos cuatro mil ducados de censo de principal sobre el dicho mayorazgo, para el dicho efecto se seguiría utilidad al dicho mayorazgo y sucesores en él y que habiendose notificado aquella por ser dona María de Loaysa hermana del dicho don Alonso Pérez de Ocampo y sucesor en el dicho mayorazgo, menor de edad, a su curadora en su nombre no lo contradice, nos acatando lo susodicho por la presente de nuestro propio motu y no por instancia del dicho Alonso Pérez de Ocampo, ni de otra persona alguna y de nuestra cierta ciencia y poderío real absoluto de que en esta parte queremos usar y usamos como rey y señor natural no reconociente superior en lo temporal, damos licencia y facultad a vos doña María de Ocampo, madre y curadora del dicho señor don Alonso Pérez de Ocampo y a Hernando y Juan de Loaysa, sus tíos, así mismo curadores para que habiendo efecto la compra de la dicha villa de Villanueva del Obispo y su término y jurisdicción, incorporando primeramente en el dicho mayorazgo toda la dicha villa con su término y jurisdicción y rentas y todo la a ella perteneciente que nos la habemos prometida e incorporada en el dicho mayorazgo perpetuamente según y de la manera y con las mismas claúsulas, vinculos y condiciones con que están los demás bienes de él y constando por testimonio de escribano, puesto en las espaldas de esta nuestra carta con autoridad de juez, como se anotado y puesto así en la escritura de mayorazgo original con intervención de la nuestra justicia para que conste de ella a los sucesores en él después podáis en nombre del dicho menor, imponer e impongan sobre los bienes de él dicho mayorazgo, que el dicho don Alonso Pérez de Ocampo pose para efecto de la paga de la dicha villa de Villanueva del Obispo que así se ha de comprar el censo al quitar, que se montare en cuatro mil ducados de principal que montan un cuanto y quinientos mil maravedís con que no suba cada millar de veinte mil maravedís ni baje de catorce a cualesquier persona o personas con quien y al precio en que concertaredes y otorgar sobre ella la carta de censo y obligación y otras cualesquier escrituras que para firmeza y validación de lo susodicho fueren necesarias de se hacer las cuales nos por la presente confirmamos, loamos y aprobamos e interponemos a ellas y a cada una de ellas nuestra autoridad real y queremos y mandamos que valen y sean firmes y valederas en cuanto fueren conforme y no excedieran ni pasaren de lo contenido en nuestra facultad no embargante el dicho

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mayorazgo y cualesquier claúsulas vínculos y condiciones de él de cualquier manara vigor efecto y ministerio que sean y especialmente la que de suso se hace mención y cualesquier leyes, fueros y derechos, usos y costumbres especiales y generales, hechas en Cortes o fuera de ellas que en contrario de esto sean o se puedan que nos por la presente las abrogamos y derogamos, casamos y anulamos y damos por ninguna y de ningún valor y efecto, quedando en su fuerza y vigor para en lo demás adelante lo cual declaramos que se puede hacer sin que el dicho menor incurra por ello en las penas, en las claúsulas del dicho mayorazgo contenidas ni en otras algunas y sin que por ello el sucesor del dicho mayorazgo le pueda pedir los dichos bienes ni parte alguna de ellos que nos el dicho nuestro propio motu le relevamos de todas las dichas penas y en caso que por alguna vía haya incurrido o incurriere en ellas por usar de esta facultad se la remitimos y queremos que por razón de ella ni de otra diligencia ni cosa alguna que haya hecho o hiciere y vosotros en su nombre, para que nos diesemos y concediesemos esta dicha facultad no pierda el dicho mayorazgo ni pase al siguiente en grado de embargo al cual y cuales claúsulas vínculos y condiciones de él y especialmente la que de suso se hace mención que para en cuanto a esto toca nos dispensamos con todo ello coma dicho es quedando en su fuerza y vigor para en lo demás adelante y para el efecto susodicho y no otro alguno aportamos y dividimos del dicho ma- yorazgo y de las cláusulas, vinculos y condiciones de él; los bienes sobre que se impusiere el dicho censo y los hacemos libre ,no obligados ni sujetos a ningún vínculo ni restitución, contando que sean propios del dicho don Alonso Pérez de Ocampo y del dicho mayorazgo porque nuestra intención y voluntad no es de perjudicar en ello a nuestra corona real ni a otro tercero alguno que no sea de los llamados a él. Y otro sí, con tanto que el dicho don Alonso Pérez de Ocampo y los sucesores en el dicho su mayorazgo puedan quitar y redimir el dicho censo y tributo pagando el precio de él y quitado y redimido los bienes sobre que se impusiere, queden libres de la dicha obligación y metidos e incorporados en el dicho mayorazgo según y de la manera y con las claúsulas, vínculos y condiciones con que ahora lo están. Y otro sí, contando que los dichos cuatro mil ducados si entran en poder de vos la dicha doña María de acampo y Hernando y Juan de Loaysa se empleen precisamente en pagar el precio de Villanueva del Obispo y no en otra cosa alguna so pena que si así no se hiciere y cumpliere el censo que se impusiere y cargare, sea en sí ningu-

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no y los bienes del dicho mayorazgo no queden obligados a él, y mandamos al escribano o escribanos ante quien se otorgaren las escrituras de censo y venta que incorporen en ella esta nuestra facultad y asiente en esta original con autoridad de juez la cantidad que se impusiere de censo sobre el dicho mayorazgo para que conste de ello y no se exceda de lo en ella contenido y a los del nuestro Consejo presidentes y oidores de la nuestra Audiencia, alcaldes, alguaciles de la nuestra casa, corte y chancillería y a otras cualesquier nuestras justicias y jueces de nuestros reinos y señoríos que guarden y cumplan y hagan guardar y cumplir esta nuestra facultad y lo en olla contenido ,Dada en San Lorenzo ,a diez y seis de abril, de mil y quinientos y setenta y nueve años.

 Yo el Rey.

 Yo Juan Vázquez de Salazar, secretario de su católica magestad; la fice escribir por su magestad.

 El Licenciado Fuenmayor. El doctor Francisco Hernández de Liábana. El Li-cenciado Juan Tomás.

 Facultad de propio motu a don Alonso Pérez de Ocampo, menor, y a sus curadores en su nombre para imponer censo al quitar que se ayuda a pagar la villa sobre los bienes de su mayorazgo el montare en cuatro mil ducados de principal para de Villanueva del Obispo en la diócesis de Coria, que está concertada de comprar en seis mil ducados subrogandola en el dicho mayorazgo.

(Fol.48-48V.)

PG.74

Y yo, Blasco Gil, escribano de su magested, y por uno de los del número que tendo de la ciudad de Plasencia y su tierra por su majestad doy fe y verdadero testimonio a los que la presente a los que la `resente vieron en cinco días del mes de octubre, de este presente año de mil quinientos setenta y nueve anos, Álvaro Rodríguez, procurador, en nombre de doña María de Ocampo y Hernando de Loaysa y Juan Pérez de Loaysa corno tutores de don Alonso Pérez de Ocampo, vecino de esta ciudad, presentó una petición en una escritura de mayorazgo del dicho don Alonso Pérez de Ocampo signada de Pedro Martínez, escribano de la ciudad de Coria, con otros autos signados de otros escribanos; y esta cédula real de su magestad por la cual dicha petición pidió el ilustre señor licenciado Antonio Gonzales de Avila, teniente de corregidor, de esta dicha ciudad mandase meter e incorporal en el dicho ma- yorazgo del dicho don Alonso Pérez de Ocampo, la villa de Villanueva y que de todo ello se le diese testimonio con su autoridad judicial y por el dicho señor teniente se proveyó auto por el cual dijo que había e hubo por metida e incorporada en el mayorazgo del dicho don Alonso Pérez de Ocampo, la dicha villa de Villanueva, con su término y jurisdicción y rentas y todo lo a ella perteneciente porque conforme a la dicha cédula real, ande siempre junta/unida e incorporada en el dicho mayorazgo para siempre jamás según y de la manera y con las mismas clausulas, vínculos y condiciones con que están los demas bienes del dicho mayorazgo y mandó a mi, el escribano, lo asentase así por testimonio en la dicha escritura de mayorazgo y auto como de ello consta, a que me refiero y demanda que es, fecha en Plasencia , a siete días del mes de octubre de mil y quinientos y setenta y nueve años. Y fice mi signo, que es testimonio de verdad.

El Licenciado

Antonio González.

                                                                                       Blasco Gil.

 (Fol.49)

 PG.75

En la villa de Villanueva, a diez y ocho días del mes de febrero, del año de mil y quinientos y ochenta y dos años, ante el magnífico señor Bartolomé de Castillo, alcalde ordinario de la dicha villa por ante mí Cristóbal de Olíveros, escribano público,en la dicha villa y testigos de yuso escriptos parecieron los ilustres señores doña María de Ocampo y Hernando de Loaysa, curadores y administradores de la persona y bienes del ilustre señor don Alonso Pérez de Ocampo, señor de la dicha villa, mi señor, y dijeron que por cuanto su magestad real por esta provisión y facultad real firmada de su real nombre doy de la orden que se ha de tener en tomar a censo cuatro mil ducados por la compra de esta villa e imponerlos y cargarlas sobre los bienes del mayorazgo del dicho señor don Alonso y al fin de ella manda que yo el escbribano de fe y testimonio de la cuantía de maravedís que se tomaren, para que conste y lo escriba en la original que la contenida en esta con otra hoja y con autoridad de justicia y la dicha venta y carga de censo de los dichos cuatro mil ducados está hecha y pasó ante mi el escribano, por tanto que pedían al dicho señor alcalde mande a mí el escribano dé la dicha fe y testimonio junto a lo proveido y mando por su magestad en la dicha provisión real y a ello se halle presente se interponga su autoridad y decreto judicial y a mí el escribano requirieron la de y cumpla como su magestad manda. Testigos: Diego López Giraldo y Pero Rodríguez, regidor vecino de esta villa.

E luego el señor alcalde tomó la real provisión en sus manos con el acatamiento debido y la besó y puso sobre su cabeza y cuanto a el cumpli- miento de ella mandaba y mandó a mí el escribano asiente la dicha fe, y testimonio como su magestad manda, pues ante mí pasó y se otorgó la escritura del censo de los dichos cuatro mil ducados que se cargaron a censo sobre el dicho mayorazgo que le está presto de imponer a ella su autoridad y decreto judicial. Testigos los dichos.

 

Fe.

Y yo, el dicho Cristóbal de Oliveros, escribano público, susodicho en la dicha villa de Villanueva, aprobado por su manestad en cumplimiento de la dicha provisión de su magestad y del dicho mandamiento y pedimento doy fe, verdadero testimonio a los señores que este vieren que los ilustras señores doña María de Ocampo y Hernando de Loaysa, curadores del dicho señor don Alonso Pérez de Ocampo; en virtud usando de la dicha facultad real de su magestad y de la dicha curaduría para el efecto contenido en ella tomaron y cargaron a censo sobre el mayorazgo del dicho señor don Alonso, cuatro mil ducados qua valen un cuento y quinientos mil maravedís los cua-

PG.76

les tomaron a censo del ilustre señor Juan Pérez de Loaysa vecino de la ciudad de Plasencia a razón de catorce mil maravedls por millar y se obligaron

en el dicho nombre de él y pagar de censo por ellos en cada un año ciento y siete mil y ciento y cuarenta y tres maravedís de censo redimible, conforme a la dicha provisión de su magestad. La escritura de la cual con las condiciones que

se pusieron pasó ante mí y se otorgó en esta villa a catorce de octubre del año de mil y quinientos y setenta y nueve años como por ella parece a la cual me remito, y en la esa escritura fue inserta la dicha provisión y facultad real y en esta original doy de lo susodicho, les tal testimonio, a lo cual el dicho señor alcalde dijo que interponía e interpuso su autoridad y decreto judicial en cuanto puede y ha lugar de derecho y no firmó porque no sabe. Testigos los dichos; y yo el escribano fice mi signo, que tal es testimonio de verdad.

 Cristóbal de Oliveros escribano”.

Alonso Pérez de Loaysa aparece en los Anales del Obispado de Plasencia como regidor en esta ciudad y señor de la villa de Villanueva de Loaysa.[3]

1.-VILLANUEVA DE LOAYSA

2.-SEÑORES DE VILLANUEVA DE LOAYSA

3.-ALONSO PÉREZ DE LOAYSA 1

4.-ALONSO PÉREZ DE LOAYSA 2

5.-ALONSO PÉREZ DE LOAYSA 3

Aparecen documentos en Archivo de Valladolid en 1606-1633 Y 1684[4]

1.-RESUMEN:

Título de la unidad: “Ejecutoria del pleito litigado por Santos Martín, clérigo, con Alonso Pérez de Loaysa y demás patrones de las memorias fundadas por el bachiller Pedro del Castillo; vecinos de Villanueva de la Sierra (Cáceres)”

Archivo: Archivo de la Real Chancillería de Valladolid

Signatura: REGISTRO DE EJECUTORIAS,CAJA 2003,57

 ÁREA DE IDENTIFICACIÓN

Código de Referencia:

ES.47186.ARCHV/8.7.1//REGISTRO DE EJECUTORIAS,CAJA 2003,57

Titulo Nombre atribuido:

Ejecutoria del pleito litigado por Santos Martín, clérigo, con Alonso Pérez de Loaysa y demás patrones de las memorias fundadas por el bachiller Pedro del Castillo; vecinos de Villanueva de la Sierra (Cáceres)

Fecha Creación:

1606-2-1

Nivel de Descripción:

Unidad Documental Simple

ÁREA DE CONTEXTO

Nombre de/l (los) productor/es:

Real Audiencia y Chancillería de Valladolid (España). Registro del Sello

ÁREA DE CONTENIDO Y ESTRUCTURA

Alcance y Contenido:

Como escribano figura Zamora

Estado de Conservación:

Bueno

 

2.-RESUMEN:

Título de la unidad: “Ejecutoria del pleito litigado por el convento de San Isidoro, orden de San Francisco, de Ciudad Rodrigo (Salamanca), con Diego Pérez de Loaysa, vecino y regidor de Plasencia (Cáceres), sucesor del mayorazgo de Alonso Pérez de Loaysa, señor de Villanueva de la Sierra (Cáceres) y patrón de las memorias fundadas por Alonso Pérez Pacheco y María Meléndez”

Archivo: Archivo de la Real Chancillería de Valladolid

Signatura: REGISTRO DE EJECUTORIAS, CAJA 2585,62

ÁREA DE IDENTIFICACIÓN

Código de Referencia:

ES.47186.ARCHV/8.7.1//REGISTRO DE EJECUTORIAS,CAJA 2585,62

Titulo Nombre atribuido:

Ejecutoria del pleito litigado por el convento de San Isidoro, orden de San Francisco, de Ciudad Rodrigo (Salamanca), con Diego Pérez de Loaysa, vecino y regidor de Plasencia (Cáceres), sucesor del mayorazgo de Alonso Pérez de Loaysa, señor de Villanueva de la Sierra (Cáceres) y patrón de las memorias fundadas por Alonso Pérez Pacheco y María Meléndez

Fecha Creación:

1633-9-2

Nivel de Descripción:

Unidad Documental Simple

 ÁREA DE CONTEXTO

Nombre de/l (los) productor/es:

Real Audiencia y Chancillería de Valladolid (España). Registro del Sello

 ÁREA DE CONTENIDO Y ESTRUCTURA

Alcance y Contenido:

Escribano del pleito: Juan Pita de Andrade. Escribanía: Varela.

Estado de Conservación:

Bueno

3.-RESUMEN:

Título de la unidad: “Ejecutoria del pleito litigado por Francisco Hernández e Isabel Martín, vecinos de Villanueva de la Sierra (Cáceres), con Alonso Jacinto Pérez de Loaysa, dueño de dicha villa, sobre agresión y abuso de autoridad”

Archivo: Archivo de la Real Chancillería de Valladolid

Signatura: REGISTRO DE EJECUTORIAS,CAJA 3024,14

 ÁREA DE IDENTIFICACIÓN

Código de Referencia:

ES.47186.ARCHV/8.7.1//REGISTRO DE EJECUTORIAS,CAJA 3024,14

Titulo Nombre atribuido:

Ejecutoria del pleito litigado por Francisco Hernández e Isabel Martín, vecinos de Villanueva de la Sierra (Cáceres), con Alonso Jacinto Pérez de Loaysa, dueño de dicha villa, sobre agresión y abuso de autoridad

Fecha Creación:

1684-7

Observaciones sobre Fecha Creación Inicial:

En el documento figura la fecha completa, expresada en día, mes y año

Nivel de Descripción:

Unidad Documental Simple

ÁREA DE CONTEXTO

Nombre de/l (los) productor/es:

Real Audiencia y Chancillería de Valladolid (España). Registro del Sello

ÁREA DE CONTENIDO Y ESTRUCTURA

Estado de Conservación:

Bueno

1743-1744 CONDE DE LA ENCINA

 6.-1743 CONDE DE LA ENCINA.jpg

7.-1743 CONDE LA ENCINA 2.jpg

8.-1743. CONDE DE LA ENCINA 3.jpg

1743-1744 CONDE DE LA ENCINA

Don Gabriel Ignacio de Aguilar Arevalo de Zuazo y Flores conde de Encinas de la Villa de Encinas Canallas y Villanueva de la Sierra de regidor perpetuo de las ciudades de Plasencia y Segovia.

Habiendo visto la propuesta de justicia que se me trae por los alcaldes y justicias y Regimiento de mi villa de Villanueva de la Sierra para el año que viene 1744. He venido en nombrar por mis alcaldes ordinarios a Francisco Duran y Andres Rico, por regidores Juan Ybarro y Juan Izquierdo por procurador a Juan Roman, por alcaldes de la hermandad a Andres Dominguez Mateos y Felix Gasco , y por alguacil a Juan de Teresa a quienes nombro crio, elijo y confirmo para tales alcaldes, procuradores, regidores y alcaldes de la Hermandad y alguacil, para que en ni nombre, ejerzan el dicho oficio cada uno en su lugar haciendo justicias a las partes , y observando en todo a las leyes y pramaticas de estos reinos y ordenanzas de dicha mi villa y a quienes se les dará posesión y recurriran por tales, tomandoles el juramento acostumbrado, y harais se oss cumplan todas las preheminencias, franquezas, libertades y esenciones, que se van guardando y debido guardar a todos vuestras antecesores y todo lo cual cumplireis y guardareis pena de la vuestra merced y de diez Raravedis para la vuestra camara

firmada de mi mano con el sello de mis armas y refendada de Don Bartolomé Juesero Ponze de León mi escribano, dada en esta villa de Baldemezo en venticuatro de diciembre de mil setecientos cuarenta y tres

Conde de la Encina

Por mandato de su excelencia

Bartolomé Juesero Ponze de León.

Villa Nueva de Loaysa

1756-57

9.1756. MARIA FRANCISCA DEL CARMEN DE LOAIZA.JPG

Doña María Francisca del Carmen Yofre, Vera, Flores y Vargas, Zúñiga, Guzmán, Girón, Càrdenas, Aldana, y Botello, señora de Horca y Cuchillo de Villa Nueva de Loaisa.

He visto el nombramiento que por la justicia, alcaldes y regidores de mi villa de Villa Nueva de este presente año se me propone de los oficiales que debo elegir y continuar para el que viene de 1.757 y habiéndome mirado y consultado sobre ello, atendiendo a los que más conviene para el servicio de Dios, y el mío y útil de dicha mi villa, nombro, creo y elijo y confirmo, por alcaldes ordinarios a D. Juan de Valencia del Estado noble y a Fernando Oliveros; por regidores a Francisco Avilés, y Alonso Canilla. Por Procurador general a Miguel Durán, por alcaldes de la Hermandad a Pedro Hernando y Francisco Ventura y por alguacil ordinario a Martín Sánchez, a todos los cuales mando acepten los dichos oficios; y habiéndolos aceptado, mando al concejo, justicia y regimiento de dicha mi villa, les admitan a ellos; que yo desde luego les he por admitidos y el mi alcalde mayor reciba de cada uno de ellos el juramento en tal caso necesario de que bien y fielmente cesaran do les dichos oficios, y guardando justicia a los pobres, huérfanos y viudas procurando que la dicha mi villa esté bien abastecida de todo le necesario a justo y moderados precios y haciendo lo demás

2

10.-1756.MARÍA DEL C. LOAIZA 2.JPGa queden obligados; y les dará posesión do dichos oficios amparándolos y defendiéndoles en ellos; y cuando se les tenga por tales alcaldes, regidores, procuradores, alguacil, y que se les guarde y hagan guardar todas las honras y franquezas y libertades, que le han guardado y debido guardar a sus antecesores y que en la dicha mi villa no consientan pecado público y ni escándalos, ni gente vagabunda de mal vivir, juegos, ni entretenimiento ilícitos en particular en días festivos, mientras la misa mayor, y divinos oficios, ni antes de la dicha misa, castigando con todo rigor a los que hallaren culpados; no darán lugar a quejas por no administrar justicia contra los que cometen robos y rapiñas con ningún pretexto antes bien anden, registren, y velen y hallando mérito para el castigo lo ejecuten sin emitirlo, sin paliarlo por ninguna causa ni manera de descrédito de los tales e por otra cualquiera que sea formarán las cuentas de les propios del concejo obligando a los antecesores queden hechas las pagas de su año y cartas de pago y guarden todo le mandado por Su Majestad en sus Reales Pragmáticas, y mando a los unos, y a los otros cumplan en todo y por todo, con esta mi pena de veinte mil maravedís para mi cámara; y de que se los hará de todo cargo en la sentencia que por mi mandado se les tomare que de mi voluntad fuere y para ello mando despachar la presente firmada de mi mano, sellada con el sello de mis armas y refrendada del infrascrito mi secretario

Dada en Madrid a (16) dieciséis días del mes de diciembre de año de (1756)mil setecientos cincuenta y seis

 

  1. María Yofre de Loaisa

por mandado de su Señoría Cristóbal

Madrid, 4 de abril de 2017.

Severiano de Cáceres Anaya

[1] LA VENTA DE JURISDICCIONES ECLESIÁSTICAS EN LA CORONA DE CASTILLA DURANTE EL REINADO DE FELIPE II. María Ángeles Faya Díaz (Universidad de Oviedo). Pág. 286.En: 239. La Venta de Jurisdicciones…Biblos-e Archivo

[2] Los documentos (manuscritos y transcripción paleográfica escrita a máquina) han llegado a mis manos en fotocopias de forma “anónima”.

[3] HISTORIA Y ANALES DE LA CIVDAD Y OBISPADO DE PLASENCIA. FRAY ALONSO FERNANDEZ PREDICADOR (General de la Orden de Predicadores). Año 1627. Con privilegio, en Madrid por Juan González. A costa de la ciudad y de la Santa Iglesia de Plasencia. Págs. 114 y 135

[4] Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Registro de Ejecutorias. Caja 1024.0014

SOLIDARIDAD CON LAS VÍCTIMAS DE LAS INUNDACIONES EN PERÚ

Ayuda de emergencia a Perú: la Familia Agustino-Recoleta llama a la solidaridad con las víctimas de las inundaciones.

PERÚ

La Familia Agustino-Recoleta llama a la acción para apoyar a la población más afectada por las inundaciones, en un episodio climatológico de emergencia que todavía no ha terminado. En España, se puede colaborar directamente mediante la cuenta de emergencias de la ONGD Haren Alde: ES57 0075 0241 4406 0086 0510.

Durante los meses de febrero y marzo, el fenómeno climatológico “Niño costero” ha producido graves inundaciones, víctimas mortales y heridos, pérdida de viviendas e infraestructuras, fallos en la distribución de agua potable y energía y, en las últimas semanas, la aparición de enfermedades como el dengue.

La Familia Agustino-Recoleta abre una campaña de solidaridad ante una emergencia que aún no se sabe cuándo terminará. Se trata en un primer momento de ofrecer apoyo ante la emergencia inmediata, y más tarde organizar todas las acciones posibles para la recuperación de la normalidad y del bienestar por parte de las familias afectadas.

La paz social también se ha visto afectada, dado que en diversos lugares la población se ha manifestado y reclamado de las autoridades la falta de apoyo y la demora en ser auxiliados, especialmente en las zonas rurales y poblaciones más pequeñas.

La Familia Agustino-Recoleta, presente en Perú desde 1939, actúa pastoral y socialmente en las regiones señaladas por los servicios de emergencia como de especial riesgo (nivel 4, en rojo en el mapa que puede verse en la galería de imágenes). Este nivel indica que las lluvias aún no han terminado y podrá haber nuevos episodios de extrema gravedad, como inundaciones, corrimientos de tierra…

En concreto se pide a las personas “ser extremadamente precavidas porque se predicen fenómenos meteorológicos de gran magnitud. Esté al corriente en todo momento del desarrollo de la situación y cumpla los consejos e instrucciones dados por las autoridades”.

Así, se ha visto especialmente afectada la región de Chiclayo (Lambayeque), donde los Agustinos Recoletos trabajan desde 1967. Desde primeros de febrero, intensas lluvias de más de nueve horas de duración continuada llegaron a alcanzar los 24 litros por metro cuadrado en una sola madrugada. Solo en la primera semana de ese mes se contabilizaron una cincuentena de puntos críticos en los que se calculaba que no bajaría el nivel del agua durante varias jornadas.

La inundación de calles y vías, el colapso de los sistemas de alcantarillado y de distribución de agua potable y de energía, así como la generalización de emergencias en diversos distritos hicieron que muchas familias estuvieran durante días sin recibir apoyo por parte del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER).

Sin que parasen las lluvias asiduas, a mediados de marzo se produjeron nuevos episodios de extrema gravedad que asustaron a la población y produjeron nuevos daños generalizados. No solo hay consecuencias físicas directas, sino que la población se ha visto afectada por el miedo, la desesperación y se ha puesto en riesgo extremo de vida intentando salvar lo que quedaba de sus viviendas y pertenencias.

A finales de marzo se ha producido el primer óbito por dengue, enfermedad que ha aparecido debido a la existencia de balsas de agua que permiten la proliferación del mosquito que transmite esta enfermedad.

Chiclayo, de casi 600.000 habitantes, se ha mostrado muy vulnerable. En la provincia de Lambayeque, a la que pertenece, han colapsado 4.483 viviendas, damnificando directamente a más de 41.000 personas y afectando a casi 95.000.

En todo el Perú ya se han contabilizado al menos 78 muertos, 263 heridos y 20 desaparecidos. Además, van por 100.000 damnificados de modo directo y 640.000 afectados de modo indirecto por esta anormal temporada de lluvias.


Presencia de la Familia Agustino-Recoleta

La Familia Agustino-Recoleta está presente en la capital, Lima, y en poblaciones de la zona norte del país. Chiclayo se ha visto afectada directamente, pero también las intensas lluvias han interrumpido, bloqueado o dificultado las comunicaciones por tierra con lugares como las provincias de Cajamarca o Chachapoyas, donde también están presentes los Recoletos, debido a los derrumbamientos y corrimientos de tierra.

Precisamente en 2017 se cumplen los 50 años de la parroquia de la Virgen de la Consolación de Chiclayo, en la que los Agustinos Recoletos sirven desde su creación. Este arraigo y un trabajo social llevado a cabo desde el inicio permite que se conozcan bien los casos particulares que más ayudas y apoyo necesitan en estos momentos.

Asimismo, la ONGD Haren Alde, adscrita a la naciente Red ARCORES que coordina la obra social de la Familia Agustino Recoleta, tiene en Perú una Delegación propia. Son al menos dos décadas trabajando en acciones sociales centradas en la educación, agua, salud, saneamiento y vivienda. Esto permitirá una gestión más directa y rápida de las ayudas con una infraestructura que ya lleva años trabajando en el lugar.

Desde España se puede colaborar directamente mediante ingreso en la cuenta de emergencias de la ONGD Haren Alde: ES57 0075 0241 4406 0086 0510. Desde otros países, puede contactarse con la Comisión de Apostolado Social de la Orden de Agustinos Recoletos mediante la web oficial de la Orden, o con esta misma ONGD Haren Alde, donde ofreceremos información y vías a todo el que desee colaborar.